La parlamentaria Jennifer Arends-Reyes, alertó sobre el aumento descontrolado de los alquileres vacacionales a corto plazo en Aruba. Este fenómeno ha generado preocupación por la falta de regulación, transparencia y cumplimiento normativo, especialmente considerando el impacto social y económico en las comunidades locales. Entre 2018 y 2024, el alojamiento mediante plataformas digitales creció un 71%, mientras que los hoteles tradicionales disminuyeron un 2% y los tiempos compartidos un 13%, mostrando un cambio de preferencias turísticas.
La presión sobre barrios residenciales y la disponibilidad de vivienda se ha vuelto significativa, afectando tanto a vecinos como al sector hotelero, que cumple con estándares legales y tributarios. La ausencia de supervisión ha provocado que algunos alquileres no paguen impuestos correctamente ni cumplan con normas de seguridad, higiene o zonificación.
Organizaciones como AHATA han advertido que esta situación genera competencia desleal y riesgos para los turistas. Los vecindarios enfrentan cambios en su dinámica debido a la proliferación de alquileres temporales, dificultando que los residentes locales encuentren propiedades para alquilar o comprar a precios accesibles. Muchos apartamentos, casas y habitaciones destinadas a turistas no cuentan con las inspecciones necesarias para garantizar seguridad, limpieza y confort, lo que podría comprometer la confianza en Aruba como destino.
Por otra parte, el turismo vacacional sigue siendo una fuente importante de ingresos para familias arubeñas, pero su expansión requiere medidas equilibradas que protejan el interés general y aseguren que todos los actores cumplan las normativas.
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Hacia un turismo más sostenible y regulado
El crecimiento acelerado de los alquileres vacacionales ha llevado a presentar iniciativas regulatorias, como la moción del 25 de agosto de 2025, que solicita al gobierno intervenir. Esta propuesta busca establecer reglas claras para competencia leal entre hoteles tradicionales y alojamientos a corto plazo, garantizar el pago correcto de impuestos y asegurar el cumplimiento de estándares de seguridad y calidad.
Además, la moción enfatiza la importancia de proteger los vecindarios y mantener la sostenibilidad del turismo, priorizando el equilibrio entre desarrollo económico y bienestar de la población local. Según expertos del sector, aplicar estas regulaciones permitirá que Aruba continúe atrayendo visitantes, sin comprometer la calidad de vida de sus residentes ni la competitividad del sector hotelero.
El debate sobre los alquileres vacacionales refleja un desafío global en destinos turísticos: cómo mantener el crecimiento económico sin sacrificar justicia social y sostenibilidad. Para Aruba, la clave está en implementar políticas claras, supervisión efectiva y un marco regulatorio que permita un turismo equilibrado, seguro y transparente para todos.






