El creciente debate sobre las condiciones laborales en el sector hotelero de Aruba tomó fuerza tras un intercambio entre el parlamentario Carlos Bermúdez y la representante de la Asociación de Hoteles y Turismo de Aruba (AHATA), Tisa Lasorte, luego de que ambas partes coincidieran en solicitar una investigación, aunque con posturas claramente distintas sobre el origen del problema.
La discusión surge a partir de una carta enviada por Bermúdez, de la fracción AVP, al ministro de Turismo, Trabajo y Transporte, Wendrick Cicilia, en la que planteó preocupaciones sobre posibles irregularidades laborales en la industria. El parlamentario argumentó que existen señales repetitivas de inconformidad entre trabajadores, incluyendo denuncias de trato inadecuado.
En su planteamiento, el parlamentario propuso fortalecer los controles, aumentar las inspecciones y habilitar mecanismos que permitan denuncias anónimas. Subrayó que garantizar condiciones dignas no solo es necesario, sino clave para un sector estratégico en la economía de la isla.
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Reacción de AHATA no se hizo esperar
Según información publicada en medios locales, AHATA respondió mediante una carta dirigida al ministro Wendrick Cicilia en la que cuestionó las declaraciones de Bermúdez, señalando que se trata de acusaciones generalizadas sin pruebas concretas. La organización, representada por su presidenta Tisa LaSorte, defendió el compromiso del sector con prácticas laborales responsables.
En esa misma línea, AHATA solicitó una investigación formal, pidiendo que en un plazo de 30 días se presente un plan concreto, junto con los resultados una vez concluido el proceso. La asociación reiteró su disposición a colaborar.
Bermúdez asegura que no se trata de hechos aislados
La respuesta del sector no pasó desapercibida. Bermúdez cuestionó lo que calificó como un tono defensivo por parte de AHATA, señalando que una investigación transparente no debería generar resistencia, sino fortalecer la confianza tanto de trabajadores como de empleadores que cumplen con la ley. Además, manifestó que la reacción de la representante muestra más una condena a sus acciones que un reconocimiento del problema.
“Si todos los empleadores cumplen con la ley, no hay motivo de preocupación”, afirmó, añadiendo que solo quienes no la cumplen pueden sentir presión.
Según Bermúdez, no se trata de hechos aislados, sino de una tendencia que ha sido reportada por múltiples empleados del sector. Indicó que muchos trabajadores evitan presentar denuncias formales por temor a represalias, lo que, según su visión, ha generado una “cultura de silencio” en algunos espacios laborales.
El parlamentario insistió en que su intención no es desacreditar a toda la industria, reconociendo que existen hoteles que operan correctamente. Sin embargo, sostuvo que ignorar las señales podría afectar la credibilidad del sector a largo plazo.
Con ambas partes solicitando una investigación, el foco ahora se centra en la respuesta del Gobierno. El resultado podría ser determinante para aclarar las denuncias, reforzar la supervisión y garantizar estándares laborales en uno de los pilares económicos de Aruba.







