La líder opositora venezolana María Corina Machado reapareció públicamente en Oslo con un mensaje directo sobre el futuro político de su país. Llegó a Noruega tras más de dieciséis meses de clandestinidad. Y aseguró que Venezuela será pronto un país “brillante, democrático y libre”. Su presencia en la capital noruega se convirtió en el primer contacto público que mantiene desde enero, y marcó el inicio de una etapa en la que promete llevar su causa ante la comunidad internacional.
Machado intervino desde el Parlamento noruego donde ofreció sus primeras declaraciones formales. Dijo que había viajado a Oslo para recibir el Premio Nobel de la Paz en nombre del pueblo venezolano. Afirmó que solo regresará con el galardón al país cuando exista el “momento oportuno”. Su mensaje se centró en la relación entre democracia y estabilidad, y sostuvo que “para tener paz se requiere democracia”, porque esta genera las condiciones que permiten una sociedad en equilibrio.
En su intervención, también remarcó que “no se puede tener democracia sin libertad”. Explicó que la libertad es una decisión individual que se convierte en fuerza colectiva y planteó que esa fuerza es la que permite luchar contra cualquier forma de opresión. Su discurso se dio horas después de que se confirmara su llegada a Oslo, tras una noche marcada por la incertidumbre sobre su paradero y por la expectativa de decenas de venezolanos que la esperaban frente al hotel donde se hospedó.
Machado apareció en el balcón del Grand Hotel pasada la medianoche y saludó a la multitud que coreaba “libertad”. Más tarde bajó para abrazar a quienes la habían esperado durante varias horas, e incluso sorteó al personal de seguridad para acercarse más a ellos. Su encuentro con la diáspora venezolana estuvo marcado por la emoción y por la sensación de cierre de un ciclo que había comenzado con su salida a la clandestinidad.
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Declaraciones sobre su travesía y la situación en Venezuela
Durante su intervención en Oslo, Machado habló sobre las condiciones en las que abandonó Venezuela. Aseguró que “todo el que vive en Venezuela y quiere decir la verdad está en peligro”. Además, recordó que su viaje se dio en un operativo complejo que incluyó el paso por varios retenes militares y un traslado en lancha desde las costas venezolanas hasta Curazao. Dijo que la travesía reflejó el nivel de riesgo que enfrenta cualquier opositor y que su salida no hubiera sido posible sin apoyo logístico internacional.
También fue consultada sobre su regreso a Venezuela y respondió que “por supuesto” volverá. Explicó que entiende los riesgos, pero aseguró que estará en el lugar donde pueda ser más útil para la causa democrática. Dijo que en este momento ese lugar es Oslo y que su presencia allí responde al compromiso con quienes luchan por un país libre.
Machado cerró su mensaje afirmando que “la paz, al final, es un acto de amor”, que su llegada a Noruega es resultado del amor de millones de venezolanos por su país y por la convicción de que la libertad es posible.






