El gobierno de Estados Unidos rebajó este 19 de marzo de 2026 el nivel de riesgo de viaje a Venezuela, pasando de Nivel 4 (“No viajar”) a Nivel 3 (“Reconsiderar viajar”), aunque mantuvo advertencias importantes para varias regiones dentro del país caribeño. Esta actualización fue anunciada por el Departamento de Estado estadounidense para reflejar y actualizar los riesgos actuales para los ciudadanos de ese país que consideren viajar a Venezuela, en un contexto de cambios políticos y altos índices de criminalidad.
La medida se produjo en momentos en que la relación entre Estados Unidos y Venezuela ha experimentado transformaciones significativas tras la captura del presidente Nicolás Maduro en enero de 2026 durante una operación militar liderada por Estados Unidos, y la posterior elección de Delcy Rodríguez como nueva presidenta interina. El cambio de nivel intenta equilibrar la información de riesgo con la realidad de los viajes, aunque sigue advirtiendo sobre peligros específicos que enfrentan los visitantes.
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Riesgos persistentes y zonas de mayor peligro
El Departamento de Estado enfatizó que, pese a la rebaja, existe aún un nivel de peligro muy elevado en estados fronterizos como Amazonas, Apure, Aragua, Bolívar, Guarico y Táchira, así como en las áreas limítrofes con Colombia. Estas regiones mantienen un riesgo significativo por criminalidad, secuestros y terrorismo, por lo que se insta a los ciudadanos estadounidenses a reconsiderar cualquier plan de viaje hacia Venezuela y evitar movimientos innecesarios en áreas de alta peligrosidad.
Además, la advertencia señala que el país no cuenta actualmente con servicios consulares estadounidenses en Caracas, ya que la embajada sigue sin operar plenamente y Bogotá continúa asumiendo las funciones diplomáticas en nombre de Estados Unidos, lo que limita la asistencia consular directa para los viajeros. Este detalle es crucial para quienes planeen viajar por turismo o asuntos familiares, ya que la falta de presencia diplomática puede complicar situaciones de emergencia.
El Departamento de Estado también recordó que las circunstancias de seguridad en Venezuela permanecen altamente volátiles, con antecedentes de detenciones arbitrarias, violencia y deficiencias en la atención sanitaria, lo que llevó previamente al nivel máximo de advertencia. Aunque el cambio sugiere una leve mejora en ciertos indicadores, las autoridades mantienen la recomendación de precaución extrema.
El nivel de riesgo 3 implica que, si bien no se prohíben por completo los viajes, los ciudadanos deben evaluar cuidadosamente la necesidad de viajar, tomar medidas de seguridad aumentadas y considerar alternativas o medidas de respaldo antes de planificar su desplazamiento a Venezuela.
El ajuste de la alerta refleja la percepción de cierta disminución en el riesgo inmediato de detenciones erróneas o disturbios generalizados, pero no elimina las preocupaciones estructurales que persisten en el país.







