Uruguay – En un impactante caso de violencia familiar en Uruguay, una mujer ha sido condenada a diez años de prisión por el homicidio de su esposo, quien supuestamente abusó de su hija menor. La tragedia ocurrió en Paysandú en diciembre de 2016, cuando la joven madre, tras escuchar el desgarrador relato de su hija, decidió tomar la justicia en sus propias manos.
La relación de la pareja, que duró 16 años, estuvo marcada por la violencia. El marido, que había perdido su trabajo debido a una hernia de disco, era el único proveedor de la familia, recibiendo una pensión del Banco de Previsión Social (BPS). La mujer, que no trabajaba debido a las restricciones impuestas por él, se convirtió en cómplice de un crimen que comenzó con un acto de desesperación.
El crimen y la ocultación del cuerpo
En una madrugada fatídica, aprovechando que su esposo dormía, la mujer lo golpeó con una maceta y luego le disparó tres veces con un arma que él poseía. Después del crimen, las hijas mayores ayudaron a ocultar el cuerpo, enterrándolo en un pozo en su casa. Este acto de encubrimiento se mantuvo hasta que el BPS descubrió la situación en julio de 2022, cuando la mujer seguía cobrando la pensión de su esposo fallecido.
Durante el juicio, la defensa argumentó que la mujer actuó impulsivamente debido al abuso sistemático que había sufrido a lo largo de su relación. Aunque se demostró la existencia de violencia doméstica, la jueza Noelia Acosta determinó que no había pruebas suficientes que vincularan el abuso con el asesinato. La defensa no presentó los informes médicos ni psicológicos que hubieran podido sustentar su alegato.
Un entorno familiar marcado por el abuso
El testimonio durante el juicio reveló un ambiente de terror constante. El marido solía agredir a su esposa, y sus métodos de control eran brutales. Se le acusó de amenazar a la familia con armas y de aislarlos de sus seres queridos. Estas circunstancias hicieron que la mujer decidiera ocultar el homicidio para proteger a sus cuatro hijos, todos menores de edad en ese momento.
Sin embargo, la jueza consideró que la acción de la mujer no encajaba en las exenciones de responsabilidad que el Código Penal uruguayo prevé para situaciones de defensa personal o estado de necesidad. Por lo tanto, su condena se mantiene, y tres de sus hijos ahora se encuentran bajo la tutela de un instituto de menores.
El caso ha dejado un eco profundo en la sociedad uruguaya, generando debates sobre la violencia de género y la necesidad de abordar estas problemáticas de manera integral.
Fuente: Infobae






