JAMAICA – El huracán Melissa, de categoría 5, tocó tierra este martes en Jamaica, desatando vientos de hasta 295 km/h y lluvias torrenciales que han puesto a la isla en una situación crítica. El fenómeno fue catalogado por el Centro Nacional de Huracanes (NHC) como la tormenta más poderosa que ha golpeado el país caribeño. Su impacto, descrito como “una situación extremadamente peligrosa y que pone en riesgo la vida”, ha dejado comunidades incomunicadas, viviendas destruidas y cortes masivos de energía eléctrica.
A pesar de que Melissa aceleró ligeramente su desplazamiento, su paso lento ha aumentado el riesgo de inundaciones catastróficas y deslizamientos de tierra, según autoridades locales. En varias zonas, los ríos se han desbordado y las carreteras permanecen bloqueadas. Los efectos del huracán ya se sienten más allá de Jamaica, con siete muertes reportadas en toda la región, tres en Jamaica, tres en Haití y una en República Dominicana.
“No hay infraestructura en esta región que pueda resistir un huracán de categoría 5”, advirtió el primer ministro jamaicano Andrew Holness, quien llamó a la población a no subestimar el peligro. Por su parte, la Organización Meteorológica Mundial aseguró que “para Jamaica será la tormenta del siglo hasta ahora”.
Autoridades y población en máxima alerta
Previo al impacto, las autoridades intentaron evacuar a miles de personas, pero muchos habitantes se negaron a abandonar sus hogares pese a las advertencias. El ministro de Gobierno Local, Desmond McKenzie, informó que gran parte de los 880 refugios habilitados permanecían vacíos en la noche del lunes. “Jamaica, este no es el momento de ser valientes”, declaró. “Todavía hay una pequeña ventana de oportunidad, aprovechemos sabiamente”, insistió.
La Cruz Roja de Jamaica desplegó equipos de emergencia y distribuyó agua potable y kits de higiene, advirtiendo que la lentitud del huracán incrementa el peligro. “Uno esperaría que pase en cuatro horas, pero Melissa no parece ser así”, dijo Esther Pinnock, portavoz de la organización.
El velocista Usain Bolt también envió un mensaje a sus compatriotas en redes sociales: “Manténganse a salvo, Jamaica”, mientras miles de usuarios compartían imágenes del devastador paso del huracán. En Kingston, familias completas se refugiaron ante la pérdida de electricidad y agua potable. “Los vientos son fuertes y racheados. Aunque estamos lejos del ojo, sigue siendo muy intenso y ruidoso”, relató un residente.
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El paso de Melissa y la sombra del cambio climático
Tras golpear Jamaica, Melissa se dirige hacia Cuba, donde el Consejo de Defensa Nacional declaró la “fase de alarma” en seis provincias del este: Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín, Camagüey, Granma y Las Tunas. Más de 650.000 personas han sido evacuadas, mientras se suspenden las clases y actividades laborales no esenciales.
Los meteorólogos advierten que el cambio climático está haciendo que tormentas como Melissa se intensifiquen con rapidez, aumentando su poder destructivo. El experto Kerry Emanuel señaló que “el calentamiento global está provocando que más tormentas se fortalezcan rápidamente”, lo que eleva el riesgo de lluvias extremas e inundaciones.
Por su parte, el científico climático Daniel Gilford afirmó que “el cambio climático provocado por el ser humano está empeorando todos los aspectos más graves del huracán Melissa”.
La tormenta, comparable con desastres como Katrina en 2005, se perfila como una de las más devastadoras en la historia reciente del Caribe, recordando los riesgos crecientes que enfrenta la región ante el calentamiento global.






