En medio del debate sobre la Ley del Reino HOFA, un documento que pretende reordenar las reglas financieras entre Aruba y los Países Bajos, un reconocido jurista neerlandés ha encendido las alarmas. Se trata del profesor Hanny Elzinga, experto en Derecho Constitucional y figura de peso académico en la Universidad de Groningen, quien fue consultado por un grupo de parlamentarios del MEP para emitir un concepto jurídico sobre la iniciativa.
Su respuesta fue categórica. Elzinga considera que la propuesta no solo resulta innecesaria, sino también contraria a la Constitución de Aruba. En su análisis, advierte que la ley implicaría una pérdida sustancial de autonomía política, al establecer que cualquier modificación legislativa propuesta desde Aruba requeriría la aprobación previa del gobierno neerlandés. Este mecanismo, explica, rompe con el equilibrio democrático que otorga al Parlamento de Aruba la potestad de reformar sus propias normas y manejar su presupuesto sin interferencias externas
La advertencia del profesor no pasó inadvertida. Xiomara Maduro, una de las voces más activas dentro de la facción, respaldó el análisis, asegurando que la posición de Elzinga confirma lo que varios sectores venían señalando: que el HOFA “no es beneficioso ni necesario”. La legisladora recalcó que la cooperación con los Países Bajos no puede confundirse con dependencia, y que la soberanía arubeña debe seguir siendo un principio innegociable dentro del marco del Reino.
Elzinga: “La ley HOFA no fortalece, sino que debilita”
De acuerdo con el académico, la estructura del proyecto HOFA introduce un modelo de supervisión que otorga a los Países Bajos un poder desproporcionado sobre las decisiones financieras y presupuestarias de Aruba. En palabras de Elzinga, la ley se presenta como una medida técnica, pero su efecto real sería político: permitir que el gobierno neerlandés ejerza una autoridad que no corresponde a su nivel de competencia dentro de la relación con Aruba.
“Bajo el pretexto de garantizar responsabilidad fiscal, se está abriendo la puerta a un control político indirecto”, subraya el jurista. Para él, este tipo de disposiciones son incompatibles con el espíritu de autonomía que inspiró la Constitución arubeña, y representan un retroceso institucional en materia de autogobierno.
En paralelo, otros académicos y especialistas han coincidido con el planteamiento del profesor. Los profesores Nicolaï y varios expertos locales han emitido opiniones similares, reafirmando que la gestión financiera actual de Aruba es sólida y que el país ha demostrado responsabilidad fiscal sin necesidad de nuevas intervenciones externas.
Lea también: Rechazo masivo: más de 6.000 arubeños firman contra la ley Rijkswet HOFA
Aruba ya está en camino hacia la estabilidad
Más allá del aspecto jurídico, el informe del profesor Elzinga aporta datos que muestran una perspectiva optimista sobre la economía arubeña. Según sus cálculos, si el país mantiene sus políticas fiscales actuales, en menos de cinco años podría reducir su nivel de deuda a un 44%, cifra inferior al umbral del 50% considerado aceptable internacionalmente.
Esa proyección demuestra, según el académico, que la recuperación financiera es posible sin la implementación del HOFA. Aruba ha logrado estabilizar su economía tras años de ajustes, y hoy cuenta con las herramientas necesarias para sostener ese equilibrio sin ceder soberanía.
La posición de Elzinga ha dado un nuevo impulso al debate público. Organizaciones sociales, sindicatos y legisladores han comenzado a difundir su informe para que la población comprenda las implicaciones profundas de la ley, más allá del lenguaje técnico. Para ellos, la discusión no se trata solo de economía, sino de preservar el derecho de un país a decidir su propio rumbo.






