Cuba denunció este miércoles un enfrentamiento en aguas territoriales con una lancha de matrícula estadounidense que dejó cuatro muertos y seis heridos. La operación se realizó tras detectar un intento de infiltración con fines terroristas, según informaron las autoridades cubanas.
El suceso ocurre en medio de tensiones crecientes con Estados Unidos, agravadas por la captura del exdirigente venezolano Nicolás Maduro en enero y la interrupción de envíos de petróleo a la isla. La lancha rápida transportaba 10 personas armadas, portando fusiles, artefactos explosivos y chalecos antibalas, según el Ministerio del Interior de Cuba.
El incidente se produjo a una milla náutica del cayo Falcoes, en Villa Clara, cuando un buque de guardacostas se acercó a la embarcación para solicitar identificación. Los ocupantes abrieron fuego contra los efectivos cubanos, provocando un enfrentamiento que dejó varios heridos, incluyendo al comandante de la embarcación de la isla.
Las autoridades identificaron a los atacantes como cubanos residentes en Estados Unidos, algunos con historial delictivo conocido y relacionados con investigaciones sobre terrorismo en Cuba y otros países. La captura incluyó además a un cubano que facilitó la operación desde territorio estadounidense.
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Tensiones diplomáticas y reacciones en EE.UU
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, aseguró que recopilan información y que están preparados para responder en consecuencia, mientras participa en una cumbre de la Comunidad del Caribe en San Cristóbal y Nieves. El fiscal de Florida abrió una investigación judicial y legisladores como Carlos Giménez exigieron esclarecer la muerte de los ocupantes de la lancha y confirmar su estatus legal.
Washington confirmó la flexibilización temporal del petróleo venezolano a Cuba para uso privado, pero advirtió que volverían a imponer restricciones si se incumplen las condiciones. Rubio también instó a La Habana a implementar reformas drásticas que abran espacios de libertad económica y política.
El Ministerio del Interior de Cuba detalló que se confiscaron fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos, chalecos antibalas, miras telescópicas y uniformes de camuflaje. La investigación continúa para determinar posibles implicados adicionales y reforzar la seguridad marítima en aguas territoriales cubanas.
Este incidente marca un nuevo capítulo en la tensión bilateral y deja en evidencia la fragilidad de la relación entre Washington y La Habana.






