ORANJESTAD- El debate sobre nuevas alternativas al encarcelamiento tradicional tomó fuerza en Aruba tras el anuncio del Ministro de Justicia, Arthur Dowers. Durante una reunión en la Stichting Reclassering (“Fundación de Reinserción”), el funcionario presentó la propuesta de implementar la detención electrónica mediante una “banda de tobillo”. Según explicó, este mecanismo estaría regulado por ley, que determinaría los casos aplicables y las entidades responsables de ejecutarlo. La idea no es nueva. El proyecto ya había sido mencionado en gestiones pasadas pero quedó en pausa. Con su regreso a la cartera de Justicia, Dowers decidió retomarlo y darle prioridad inmediata.
En la presentación también participó un socio de Curazao, quien compartió la experiencia de su país en el uso de esta herramienta. Explicó que la medida no solo alivia la presión sobre la capacidad de las prisiones. También ofrece un sistema alternativo para jóvenes infractores con un trato más humano. Así se busca evitar el trauma adicional que genera la reclusión en centros penitenciarios convencionales. El ministro destacó que este control electrónico brinda seguridad a la comunidad. Permite restringir y vigilar de forma adecuada a quienes representan un riesgo sin recurrir a la cárcel como única opción.
Lea también: Operativo de movilidad deja 62 sanciones en una sola noche
Una medida para aliviar la presión en el sistema penitenciario
Dowers insistió en que la iniciativa está contemplada dentro del marco jurídico arubeño. Incluso, señaló que podría ampliarse su uso en el futuro, dependiendo de la evaluación inicial. Según lo expuesto, la implementación podría realizarse en un periodo relativamente corto, siempre y cuando se definan los actores responsables. Actualmente, Stichting Reclassering debe recopilar retroalimentación de los diferentes socios involucrados. Entre los temas a resolver figuran el plazo de puesta en marcha, la operatividad del sistema y la designación de los encargados de colocar las tobilleras electrónicas.
En Curazao, la tarea de supervisar estos dispositivos corresponde a la sala de cámaras de la prisión. En el caso de Aruba, el Ministro recordó que el país ya cuenta con una sala de cámaras propia. Sin embargo, aclaró que se estudia la posibilidad de integrar a distintos organismos, como la CEA, la KPA y el KIA. La intención es distribuir responsabilidades y garantizar que la implementación no genere presión adicional en un solo departamento.
El Ministro Dowers aseguró que la introducción de esta medida sería clave para reducir la sobrecarga que enfrenta el centro de detención KIA. Según afirmó, la “banda de tobillo” representa una opción moderna y viable para mejorar el sistema de justicia en la isla.






