La Fundación Contra Violencia Relacional (FCVR) advirtió que la falta de recursos financieros limita la protección efectiva a víctimas de violencia, pese a existir capacidad instalada en Aruba. La organización hizo este señalamiento al referirse a los estándares de la Convención de Estambul, que recomienda un espacio de refugio por cada 10.000 habitantes como referencia internacional.
En una isla con más de 100.000 habitantes, esa guía implica al menos diez habitaciones operativas, lo que convierte el financiamiento sostenible en un factor determinante para cumplir adecuadamente.
FCVR explicó que dispone de 19 habitaciones físicas listas para brindar refugio seguro y temporal, destinadas a mujeres y sus hijos que enfrentan situaciones de violencia relacional. No obstante, únicamente cinco de esos espacios cuentan con subsidio estructural activo, lo que refleja que la limitación principal no es infraestructura, sino recursos económicos suficientes. Esto sugiere que sin respaldo financiero estable no es posible activar todos los espacios disponibles ni sostener servicios especializados de manera continua.
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Financiamiento sostenible como base de la protección
El centro residencial de FCVR ofrece atención integral que incluye gestión de casos, planificación de seguridad y evaluación de riesgos, además de acompañamiento profesional constante. También cubre alimentación, vestimenta y artículos esenciales, junto con apoyo legal, social y psicológico, lo que requiere inversión permanente para garantizar calidad y continuidad. La entidad destacó que la protección no depende únicamente de contar habitaciones, sino de asegurar que cada espacio funcione con personal capacitado y servicios completos.
FCVR recordó que la Convención de Estambul representa un compromiso internacional para fortalecer sistemas de protección, no solo un estándar numérico de referencia. La violencia relacional, enfatizó la organización, constituye un desafío social que demanda respuesta estructural, coordinación institucional y asignación adecuada de recursos públicos. Invertir en financiamiento para refugio y servicios especializados significa proteger la dignidad, seguridad y futuro de personas vulnerables en Aruba, reforzando la responsabilidad colectiva frente a la violencia.






