Flotilla de ayuda humanitaria llega a Cuba, sumida en la crisis

Convoy “Granma 2.0” lleva ayuda vital a Cuba entre apagones y escasez de combustible, mostrando solidaridad internacional directa.

por | Mar 24, 2026

Una flotilla de ayuda humanitaria llegó a Cuba este martes transportando alimentos, suministros médicos y paneles solares. El objetivo es apoyar al país ante la grave escasez de combustible. La embarcación, llamada “Maguro”, zarpó desde México con 32 personas a bordo, incluyendo activistas de Brasil, Estados Unidos, Australia, Ecuador, Italia y México, que enfrentaron fuertes corrientes y vientos durante su trayecto. El retraso de tres días no disminuyó la expectativa de la población ni la atención internacional sobre la operación.

Los activistas, al aproximarse al muelle de La Habana, subieron al techo del barco, rebautizado simbólicamente como “Granma 2.0”, en homenaje al yate histórico de la revolución de 1956. Sostenían pancartas con la leyenda “Let Cuba live”, mientras cientos en el muelle coreaban consignas contra el bloqueo energético impuesto por Estados Unidos. Amado Rodríguez, un residente cercano, expresó que “es el pueblo el que está sufriendo y necesita solidaridad internacional urgente”.

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Solidaridad internacional y desafíos locales

La misión, bautizada “Convoy Nuestra América”, busca llevar ayuda directamente a los cubanos afectados por apagones, escasez de petróleo y deficiencias en el sistema eléctrico. Los primeros cargamentos llegaron en avión desde Europa y América Latina, sumando aproximadamente 50 toneladas de suministros esenciales. David Adler, organizador estadounidense, señaló que la flotilla evidencia el costo humano del bloqueo, resaltando que la solidaridad puede superar el aislamiento forzado que enfrenta la isla.

Durante la travesía, los activistas aplicaron experiencias previas en Gaza, destacando que ahora pueden transportar artículos más grandes como paneles solares, vitales para mitigar la crisis energética. Sin embargo, críticos, incluyendo exiliados en Miami, consideran el convoy un “espectáculo político”, argumentando que la situación económica se remonta a problemas internos y no solo al embargo estadounidense.

En Cuba, los apagones frecuentes y el aumento del precio del combustible han afectado el transporte público y la recolección de basura, aumentando la presión sobre la población. El convoy busca paliar estas carencias, reforzando el debate sobre la asistencia humanitaria y el impacto del bloqueo energético en la vida cotidiana de los cubanos.


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