ORANJESTAD – Las tensiones políticas aumentaron en Aruba después de que la facción del Movimiento Electoral Popular entregara dos cartas formales al Gobernador para exigir claridad institucional. La iniciativa busca reforzar la transparencia gubernamental y proteger la autonomía democrática del país.
La primera carta denuncia la decisión del gobierno AVP-Futuro de no nombrar un Ministro Plenipotenciario, figura central en la representación de Aruba dentro del Reino. Esta ausencia, según el MEP, afecta la comunicación política y debilita la posición del país. El partido subraya que más de 700 preguntas parlamentarias siguen sin respuesta, lo que representa un quiebre serio en el deber de rendición de cuentas. La facción solicita al Gobernador ejercer su autoridad institucional para garantizar que el Parlamento reciba la información necesaria. Esta petición busca restablecer el equilibrio democrático y corregir el deterioro histórico en el flujo de datos oficiales.
El MEP cuestiona además el impacto que esta falta de respuestas provoca en la supervisión legislativa. El control parlamentario depende directamente de la transparencia del Ejecutivo, y la omisión prolongada impide evaluar políticas claves. Para la facción, esta situación no es solamente un problema administrativo, sino una señal preocupante de desgaste institucional en un momento crítico para el país.
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Segundo reclamo: aprobación del HOFA sin consentimiento parlamentario
El segundo documento se centra en la polémica del Rijkswet HOFA, una propuesta que regula las finanzas públicas bajo la supervisión del Reino. El MEP denuncia que Gerlien Croes firmó el contenido del proyecto sin la aprobación del Consejo de Ministros de Aruba ni del Parlamento, hecho considerado una falta grave hacia el sistema democrático. La facción advierte que esta conducta vulnera el rol del Parlamento como máxima autoridad política del país. Además, señala que la ley reduciría la autonomía financiera de Aruba al trasladar decisiones clave hacia los Países Bajos.
En su carta, el MEP recuerda que más de 10.000 ciudadanos firmaron una petición contra el HOFA y que 13 sindicatos manifestaron oficialmente su rechazo. El partido insiste en la necesidad de una alternativa local que respete la capacidad de decisión de Aruba. Para ellos, la firma sin autorización constituye una ruptura del principio básico de gobernanza transparente, lo que amenaza la confianza entre instituciones.
El MEP concluye solicitando al Gobernador intervenir para garantizar que se respeten los procedimientos, la transparencia y el papel constitucional del Parlamento. La facción sostiene que el país necesita decisiones claras y responsables para evitar un retroceso en su autonomía democrática y asegurar un funcionamiento institucional sólido.






