Oranjestad, Aruba – En una entrevista con La Kalle Aruba, Gerlien Croes, líder del partido FUTURO y exparlamentaria con siete años de experiencia política, planteó su visión para el futuro de la isla. Según Croes, la inversión en turismo e infraestructura ha dejado de lado el desarrollo humano, generando un desbalance que afecta gravemente a la población. “Nuestro enfoque está en las personas”, declaró, asegurando que el partido se compromete a crear espacio financiero para mejorar la calidad de vida.
Croes cuestionó los resultados de administraciones pasadas, afirmando que no han satisfecho las necesidades humanas de los arubianos. El equipo de FUTURO incluye al actual ministro de Economía, Geoffrey Wever, y a expertos en energía, educación, y derecho. “Estamos preparados para enfrentar los retos políticos con propuestas honestas y viables”, señaló Croes, destacando el impacto positivo de la participación de jóvenes en la política.
Infraestructura y economía: ejes clave para el bienestar
El partido FUTURO prioriza la reestructuración del departamento de infraestructura para abordar problemas como la falta de vivienda digna y accesible para jóvenes y pensionados. Además, proponen resolver las trabas en permisología y migración, que actualmente impiden cubrir vacantes laborales en hoteles próximos a abrir. Croes subrayó que un desarrollo mal planificado excluye aspectos cruciales como la educación para trabajadores migrantes, impactando negativamente el mercado laboral.
Croes también criticó el acuerdo económico firmado con Holanda, que considera una entrega de autonomía financiera. Este acuerdo, vigente desde 2018, ha resultado en aumentos de impuestos y tasas de interés. FUTURO buscará renegociar términos para aliviar las finanzas de la isla y reducir impuestos, permitiendo a los arubianos ahorrar y mejorar su calidad de vida.
“El eslogan Aruba: One Happy Island no refleja la realidad de los habitantes, sino solo de los turistas”, lamentó Croes, reafirmando el compromiso de su partido por un cambio integral. FUTURO apuesta por políticas inclusivas y sostenibles, orientadas a construir una isla que sea feliz también para sus ciudadanos.






