Gripe aviar mata a 13.000 crías de elefante marino en islas australianas

Un brote de gripe aviar H5 arrasó colonias de focas en islas remotas, dejando miles de crías muertas y alerta científica.

por | Jun 19, 2026

En una remota zona subantártica de Australia, científicos del Programa Antártico Australiano confirmaron la muerte de más de 13.000 crías de foca elefante a causa de la gripe aviar H5, un brote detectado en las islas Heard y McDonald. El hallazgo se produjo tras una expedición realizada entre octubre de 2025 y enero de 2026. El fenómeno afecta a la fauna local en un territorio sin presencia humana permanente, debido a la propagación de un virus altamente contagioso que ha impactado colonias enteras de reproducción.

Investigadores llegaron a las islas volcánicas, identificaron la emergencia sanitaria y encontraron grandes concentraciones de cadáveres de focas, además de aves y pingüinos afectados. El brote habría ingresado al ecosistema en agosto de 2025, posiblemente a través de fauna migratoria proveniente de las islas Crozet, según las primeras hipótesis científicas. La expansión del virus hacia territorios australes encendió las alertas sobre su comportamiento en ecosistemas aislados.

Lea también: Una decena de heridos en un incendio de una escuela en Tokio

Impacto en la fauna subantártica

De acuerdo con los estudios, las crías de foca elefante del sur fueron las más vulnerables, registrándose tasas de mortalidad que alcanzaron hasta el 97% en algunas colonias reproductivas. Las cifras totales de mortalidad ascienden a aproximadamente 13.300 ejemplares, lo que representa uno de los episodios más graves documentados en la región. Los especialistas confirmaron que el virus también afectó otras especies, ampliando el impacto ecológico del brote.

La científica Julie McInnes explicó que esta detección constituye la primera aparición del virus en un territorio externo australiano, evidenciando su desplazamiento progresivo hacia el este. Las islas, ubicadas a más de 4.000 kilómetros del continente australiano, permanecen deshabitadas y solo pueden ser visitadas con autorización oficial, lo que permitió documentar el evento en condiciones extremas.

Los investigadores advierten que la situación refuerza la preocupación global por la expansión de la gripe aviar en ecosistemas remotos, donde la fauna no cuenta con inmunidad previa. El hallazgo también reabre el debate sobre la vigilancia sanitaria en zonas subantárticas, consideradas clave para el equilibrio ambiental del hemisferio sur.


Deja tu comentario

Te puede interesar leer