El Gobierno de Ecuador anunció un aumento drástico en la tarifa por transportar petróleo colombiano por su oleoducto estatal, en plena tensión comercial bilateral creciente. El valor pasó de tres a treinta dólares por barril, lo que representa un incremento del 900% para Ecopetrol colombiana afectada directamente.
Esta decisión se produce mientras ambos países mantienen una guerra arancelaria que incluye gravámenes cruzados, restricciones comerciales y acusaciones sobre seguridad fronteriza mutua persistente regional. Quito aplicó un impuesto del 30% a las importaciones colombianas, al considerar insuficiente la lucha contra el narcotráfico fronterizo binacional permanente, según autoridades.
Bogotá respondió con medidas equivalentes, gravando una veintena de productos ecuatorianos y además suspendiendo el suministro de electricidad que Ecuador necesita actualmente urgente para estabilidad. La ministra Inés Manzano explicó que el cambio corresponde al uso del Sistema del Oleoducto Transecuatoriano, infraestructura estratégica de propiedad estatal clave nacional histórica energética.
Según datos oficiales, por este ducto circularon cerca de 10.300 barriles diarios de crudo colombiano durante el último noviembre registrado oficialmente por autoridades. El ajuste tarifario impacta directamente a Ecopetrol y a empresas privadas que utilizaban la red ecuatoriana como ruta de exportación hacia el Pacífico internacional estratégico.
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Escalada energética y presión comercial
Manzano también adelantó que evaluaban nuevas tarifas para el Oleoducto de Crudos Pesados, aunque precisó que ese transporte responde a acuerdos privados vigentes específicos actualmente. El OCP posee capacidad de 450.000 barriles diarios, mientras el SOTE puede movilizar 360.000, según registros estatales técnicos históricos oficiales publicados.
La producción ecuatoriana total alcanzó aproximadamente 469.000 barriles por día en noviembre, de acuerdo con cifras del Banco Central. Desde 2013, cuando Colombia comenzó a utilizar el OCP, ese sistema ha trasladado 46 millones de barriles acumulados totales para exportación.
En este contexto, el gobierno de Daniel Noboa endurece su postura frente a Colombia, combinando aranceles, energía y petróleo como herramientas diplomáticas dentro del conflicto. Analistas advierten que el aumento del 900% en la tarifa del SOTE puede encarecer exportaciones colombianas, afectar cadenas regionales y profundizar la tensión económica bilateral.







