El inicio del año trae consigo un fuerte recordatorio sobre los riesgos del consumo de alcohol al volante en Aruba, cuando el Tribunal de Primera Instancia convoca a una audiencia especial para abordar casos recientes de conducción bajo efectos de alcohol. Treinta ciudadanos recibirán citaciones individuales para comparecer ante la justicia, en un esfuerzo por enfatizar que la seguridad vial no es negociable y que las consecuencias pueden ser letales.
Durante los últimos doce meses, las autoridades arubeñas han observado con preocupación que la imprudencia al volante sigue causando incidentes graves, algunos de ellos con desenlaces fatales. El Ministerio Público ha reforzado su estrategia para enfrentar estas situaciones, contando con recursos adicionales del Ministerio de Justicia, destinados a agilizar procesos y asegurar cumplimiento de la ley.
En 2025, más de 500 personas fueron llamadas a rendir cuentas por conducir bajo la influencia del alcohol, una cifra que evidencia tanto el alcance del problema como la efectividad de los mecanismos de control. El impacto financiero también fue significativo, pues las sanciones recaudadas superaron los 5,5 millones de florines, demostrando que la política de multas y prohibiciones tiene efecto disuasivo.
El año 2026 comenzará con medidas reforzadas, incluyendo la implementación de la TOM-MBI, audiencia directa con el fiscal, que busca acelerar la resolución de casos y garantizar que los infractores enfrenten la justicia sin demoras. La herramienta mostró resultados, ya que en 2025 el sistema citó a cerca de 200 personas a este tipo de audiencia, y el tribunal remitió directamente a la vía judicial a quienes no asistieron.
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Refuerzo de la seguridad vial en Aruba






