Israel llevó a cabo este miércoles una serie de bombardeos en ciudad de Gaza, mientras Hamás continúa analizando la propuesta de paz presentada por Donald Trump. El presidente estadounidense otorgó un plazo de tres o cuatro días al grupo palestino para aceptar el plan. Benjamin Netanyahu ya expresó su respaldo al proyecto, que fue aplaudido por varios países y contempla el inicio de un alto al fuego inmediato.
La iniciativa incluye puntos clave como la liberación de rehenes israelíes en un plazo de 72 horas, el desarme de Hamás y la retirada gradual de tropas israelíes. También se plantea la creación de una autoridad transitoria encabezada pot Trump y acompañada por figuras internaciones, como el ex primer ministro británico Tony Blair. Sin embar, desde el movimiento islamista palestino se insiste en que aún no hay decisión definitiva y que necesitaran mas tiempo para responder.
Hamás ha manifestado reservas en torno a los apartados sobre desarme y expulsión de dirigentes. Además, reclama garantías internacionales que aseguren el retiro completo de Israel. El grupo pide compromisos claros de que no se llevaran a acabo asesinatos selectivos dentro o fuera del enclave. Mientras tanto, los ataques israelíes continúan sin pausa en la franja donde los habitantes describen un panorama de miedo y destrucción constantes.
“Las explosiones no paran”, relató por teléfono Rabah al Halabi, un palestino de 60 años que permanece desplazado en un improvisado refugio dentro de un hospital. Las condiciones de vida se han vuelto insoportables, con miles de familias obligadas a huir repetidamente. A pesar de las advertencias del ministro de Defensa israelí, Israel Katz, quien instó a evacuar la ciudad, muchos se niegan a abandonar sus hogares. Argumentan que cualquier lugar en Gaza resulta igual de peligroso y que el desplazamiento sólo añade sufrimiento.
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Crisis humanitaria y tensiones en la negociación
La situación humanitaria empeora con cada jornada. La Defensa Civil de Gaza informó que al manos seis personas murieron en un bombardeo contra una escuela que albergaba desplazados. En otro ataque, siete personas perdieron la vida dentro de una vivienda. La Cruz Roja internacional anunció el traslado de su personal hacia el sur del enclave tras denunciar condiciones “terribles” para la población civil.
Paralelamente, Hamás debate internamente su posición frente al plan de paz. Una corriente considera prioritaria la aceptación incondicional del acuerdo para detener los ataques y asegurar protección internacional. Otra fracción insiste en mantener una postura firme, rechazando el desarme y condicionando cualquier aprobación a cambios significativos. La presión aumenta mientras Trump se presenta como mediador y promete respaldo de países aliados para la implementación .






