Los recientes bombardeos israelíes en Gaza dejaron cinco personas muertas este jueves, según autoridades sanitarias locales, en un episodio que volvió a poner en riesgo la tregua que Israel y Hamás mantienen desde octubre. Estos hechos se produjeron apenas un día después de una de las jornadas más violentas desde que cesaron los combates. Esto despertó preocupación tanto en la población como entre los países garantes del alto el fuego. Hamás denunció una escalda peligrosa, pidiendo a Estados Unidos intervenir para asegurar que el acuerdo se respete plenamente.
Catar, uno de los mediadores claves condenó lo que calificó como ataques brutales y advirtió que este tipo de acciones pueden comprometer la estabilidad lograda durante semanas. En Gaza, el miedo volvió a sentirse entre las familias que intentan reconstruir su vida en medio de la devastación. Residentes relataron que el sonido de las explosiones no les permitió dormir, y mucho temen que el conflicto pueda reanudarse completamente. Para desplazados que viven en campamentos improvisados, la sensación es que nada ha cambiado desde que se anunció el alto el fuego.
Los bombardeos en Gaza se sumaron a otros ataques recientes realizados por Israel en el sur de Líbano, zona donde rige una tregua con Hezbola desde el año pasado. El ejercito israelí asegura que el grupo ha violado el acuerdo al rearmarse, mientras autoridades libanesas acusan a Israel de vulnerar la tregua con acciones reiteradas. Esta presión simultánea en dos frentes aumenta la inquietud internacional, especialmente ante la posibilidad de que la región vuelva a vivir una escalada más amplia.
Lea también: Amenazas de pandillas paralizan la capital de Haití
Israel dice responder a provocaciones mientras crecen las críticas internacionales
La Defensa Civil de Gaza confirmó nuevas víctimas en áreas cercanas a Jan Yunis, donde Israel asegura que actuó contra infraestructuras terroristas. Hospitales locales informaron que entre los fallecidos está una niña de un año, un hecho que intensificó los cuestionamientos sobre el impacto humanitario de las operaciones. Israel reiteró que sus ataques del miércoles fueron una respuesta directa a disparos realizados contra sus tropas, aunque admitió que los incidentes no dejaron heridos. Para Hamás, estos actos representan una violación clara del alto el fuego.
Desde Jerusalén, el gobierno israelí acusó a Hamás de “violar continuamente la tregua”, mientras un funcionario estadounidense confirmó que Washington fue notificado antes de los bombardeos. La guerra, desencadenada tras el ataque del 7 de octubre de 2023 que dejó 1.221 muertos en Israel, ha provocado más de 69.500 fallecidos en Gaza, según cifras consideradas confiables por la ONU.






