El Gobierno de Aruba anticipa un escenario económico inusual para 2025, marcado por una proyección de inflación negativa que refleja cambios locales e internacionales. El ministro Geoffrey Wever explicó que la nueva expectativa de inflación es resultado directo del comportamiento del Índice de Precios al Consumidor, la evolución global del petróleo y los ajustes internos. Desde la Oficina Central de Estadística, la información mensual sustenta este diagnóstico. La inflación esperada es de -0,1%. Durante meses, el país ha seguido de cerca estas cifras.
El informe presentado por el Departamento de Asuntos Económicos DEZHI muestra una variación relevante en las proyecciones. En un inicio, para finales de 2024, el cálculo sugería una inflación del 1,7%, pero los movimientos económicos globales impulsaron un ajuste. Para mayo de 2025, la actualización elevó la expectativa a 1,9%, antes de que nuevos datos indicaran una tendencia contraria. La caída de los precios internacionales del petróleo ha reducido la presión interna. La proyección final indica -0,1%. Este cambio ha sido explicado con detalle.
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Tendencias que impulsan la deflación prevista para 2025
Las cifras más recientes publicadas por la CBS señalan que en octubre los consumidores experimentaron una inflación de apenas 0,2%, reflejo directo de la disminución sostenida en los precios de bienes importados. Aruba vivió una inflación de 5,5% en 2022, pero desde entonces la tendencia bajista se ha mantenido. Los ajustes en impuestos especiales sobre gasolina y diésel, aplicados desde el 1 de mayo de 2025, han generado alivio. Estos recortes son parte de la estrategia del Gabinete AVP-FUTURO, orientada a mitigar el impacto internacional. El ministro asegura que estas decisiones fortalecen el poder adquisitivo.
Los acontecimientos globales, en especial la caída del precio del barril, han reducido el costo del combustible. Esto se refleja en transporte, servicios y productos finales. La CBS monitorea cada mes la evolución de estos índices para evaluar su repercusión. Según Wever, la economía insular es altamente dependiente de las importaciones. Eso significa que también importa la inflación o la reducción de precios externos, lo que influye directamente en el mercado local. La combinación de menor presión internacional y medidas fiscales internas sostiene el pronóstico.
Además, se destacó la importancia del acceso público a cifras verificadas. Invitó a la ciudadanía a consultar los reportes oficiales disponibles en la plataforma institucional. Para Wever, mantener un seguimiento preciso del nivel de precios es esencial para comprender la situación económica. Esta transparencia permite que la población reconozca el impacto de las políticas implementadas. Con un análisis claro, el Gobierno asegura que continuará monitoreando los factores que determinan la inflación.






