En Ecuador, una ofensiva anticrimen desplegó a policías y militares en varias provincias el lunes 16 de marzo. Más de 250 personas fueron detenidas principalmente por violar el toque de queda nocturno, impuesto durante dos semanas para frenar la violencia y criminalidad organizada. Las acciones se centraron en las provincias de Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro, donde el narcotráfico y los sicariatos han generado altos niveles de inseguridad. La medida contó con apoyo de Estados Unidos, que proporcionó información y asistencia a los cuerpos de seguridad ecuatorianos.
El Ministerio del Interior detalló que la primera jornada incluyó la detención de individuos con armas de fuego, la destrucción de tres depósitos utilizados por bandas criminales y la captura de un jefe de sicarios. Los operativos se realizaron mediante coordinación entre fuerzas policiales y militares, quienes trabajaron en conjunto para reforzar la seguridad en calles principales y barrios conflictivos. Durante el toque de queda, vigente de 23:00 a 05:00 locales, solo pueden desplazarse personal de emergencias, de salud y viajantes con boleto, mientras que los ciudadanos deben permanecer en sus hogares.
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Operativos, impacto y percepción ciudadana
El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, informó que las fuerzas también atacan minería ilegal, utilizando artillería en zonas estratégicas, particularmente en la provincia de El Oro, fronteriza con Perú, donde bandas como Los Lobos y Sao Box disputan territorios. El gobierno desplegó un total de 75.000 militares, reforzando la seguridad y combatiendo el narcotráfico dentro del marco de la alianza regional “Escudo de las Américas”, que reúne a 17 países comprometidos con la lucha contra el crimen organizado.
Entre los ciudadanos, las opiniones son mixtas. Lenín Baldeón, guardia de seguridad en Guayaquil, afirmó que los toques de queda “solo funcionan en calles principales”, mientras que en barrios los criminales siguen activos con armas. Los dueños de negocios nocturnos, como Ernesto Vásquez, vicepresidente de centros nocturnos de Guayas, esperan recuperar algo de seguridad pese a las pérdidas económicas, confiando en que estos 15 días de restricción permitan disminuir extorsiones y violencia.
Mientras Ecuador aplica estas medidas excepcionales, las autoridades continúan evaluando resultados, ajustando operativos y recopilando información para prevenir nuevos actos criminales, con especial atención al narcotráfico y sicariato en zonas estratégicas.







