Más del 60% de las carreteras de Aruba se encuentran en mal estado, mientras que recuperar la red vial existente podría costar aproximadamente Afl. 355 millones. Las cifras fueron presentadas este 1 de septiembre por el ministro René Herdé durante una entrevista con un medio local.
Herdé explicó que el deterioro de las carreteras es consecuencia de un problema que se ha acumulado durante muchos años. Según el ministro, solo una cantidad limitada de las vías se mantiene actualmente en buenas condiciones, principalmente aquellas que han recibido mantenimiento continuo.
La situación representa un desafío que no depende únicamente de la disponibilidad de recursos económicos. Herdé señaló que Aruba también enfrenta limitaciones en la capacidad de las empresas de asfaltado disponibles para ejecutar los trabajos necesarios.
El ministro sostuvo que, aunque el Gobierno consiga mayores recursos para invertir en infraestructura vial, esto no significa que todas las obras puedan realizarse al mismo tiempo. La capacidad existente del mercado establece un límite.
De acuerdo con sus cálculos, la recuperación completa de la red de carreteras requeriría una inversión cercana a los Afl. 355 millones. Sin embargo, ejecutar esa cantidad de obras en un período corto no sería necesariamente viable.
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Capacidad del mercado limita el ritmo de recuperación
Herdé estimó que un nivel de ejecución de aproximadamente Afl. 25 a 30 millones anuales sería más realista para avanzar con los trabajos de recuperación. El ritmo dependería directamente de la capacidad disponible en el mercado.
El ministro enfatizó que el dinero, por sí solo, no resuelve el deterioro acumulado de la infraestructura vial. La disponibilidad de empresas capaces de realizar trabajos de asfaltado también determina cuánto puede ejecutarse cada año.
Las cifras expuestas muestran la magnitud del desafío que enfrenta Aruba para recuperar su red vial. Más de seis de cada diez carreteras presentan malas condiciones, según los datos presentados por Herdé durante la entrevista.
La diferencia entre los recursos que podrían necesitarse y la capacidad anual de ejecución plantea un proceso que tendría que desarrollarse progresivamente. Herdé señaló que la realidad del mercado debe tomarse en cuenta al establecer el ritmo de las obras.
Las carreteras que han recibido mantenimiento continuo figuran entre las pocas que actualmente conservan buenas condiciones, de acuerdo con las declaraciones del ministro.
Para Herdé, la recuperación de la infraestructura vial requiere considerar tanto los recursos disponibles como la capacidad real para ejecutar los trabajos. El deterioro acumulado durante años representa actualmente un desafío de gran magnitud.





