México asume el rol petrolero de Venezuela y sostiene a Cuba en plena crisis

El suministro petrolero mexicano se vuelve clave para Cuba tras la suspensión del crudo venezolano y el aumento de presiones diplomáticas.

por | Ene 19, 2026

México se convirtió en un actor clave para sostener el suministro energético de Cuba, en un momento crítico marcado por la suspensión del petróleo venezolano y el endurecimiento político estadounidense. La llegada esporádica de tanqueros mexicanos refleja un cambio silencioso en el mapa energético regional, mientras la isla enfrenta apagones prolongados y una economía prácticamente paralizada.

Desde comienzos de diciembre, los buques procedentes de Venezuela dejaron de arribar a puertos cubanos, interrumpiendo un flujo que durante décadas garantizó electricidad y funcionamiento industrial básico. Los rastreadores marítimos solo detectaron desde entonces arribos limitados del tanquero Ocean Mariner, cargado con crudo mexicano, en una señal clara del relevo energético.

La presidenta Claudia Sheinbaum optó por mantener el suministro, en medio de advertencias sobre un posible colapso humanitario en Cuba y una migración creciente hacia territorio mexicano. Analistas coinciden en que la falta de combustible agrava la crisis eléctrica, reduce la producción agrícola e industrial y profundiza la precariedad social en la isla caribeña.

Durante más de dos décadas, Cuba dependió del crudo venezolano gracias a un acuerdo de cooperación que intercambiaba petróleo por servicios médicos y educativos. Ese esquema comenzó a debilitarse progresivamente, hasta colapsar tras el cambio de poder en Caracas y la presión directa de Estados Unidos.

Según expertos energéticos, el último buque venezolano llegó a Matanzas el 8 de diciembre, cerrando un capítulo clave para el abastecimiento cubano. El volumen enviado ya había caído a menos de la mitad en comparación con los niveles registrados hace una década, anticipando el escenario actual. México, a través de Pemex y su filial Gasolinas Bienestar, había comenzado envíos regulares desde 2023, por montos que superaron los 400 millones de dólares. Esa decisión, sin embargo, generó tensiones diplomáticas con Washington, especialmente en un año sensible para la revisión del acuerdo comercial T-MEC.

Riesgos diplomáticos y temor a una crisis mayor

Voces críticas advierten que mantener el suministro a Cuba podría deteriorar la relación bilateral con Estados Unidos, principal socio comercial de México. El excanciller Jorge Castañeda sostuvo que la medida no responde a conveniencia estratégica, sino que expone intereses económicos nacionales a riesgos innecesarios.

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Mientras tanto, Cuba produce solo una fracción del petróleo que necesita, lo que mantiene a su sistema eléctrico operando a medias, con apagones diarios. Expertos alertan que la combinación de escasez energética, crisis social y fronteras marítimas compartidas podría derivar en una nueva ola migratoria hacia México.


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