La muerte del jefe del Estado Mayor del Ejército de Libia marcó este martes una jornada de conmoción política y militar, tras confirmarse que el alto oficial falleció en un accidente aéreo ocurrido poco después de despegar desde Ankara. El gobierno libio reconocido por Naciones Unidas confirmó el fallecimiento, luego de que autoridades turcas informaran sobre el hallazgo de los restos del avión siniestrado en una zona rural cercana a la capital.
Según la información oficial, el avión Falcon 50 que transportaba al general Mohamed Al Hadad perdió contacto con los sistemas de control aéreo cerca de cuarenta minutos después del despegue. Minutos antes de desaparecer del radar, la tripulación habría solicitado un aterrizaje de emergencia, tras reportar una situación anómala durante el vuelo.
El ministro del Interior de Turquía, Ali Yerlikaya, explicó que los equipos de rescate localizaron los restos de la aeronave en el distrito de Haymana, a unos cincuenta kilómetros al sureste de Ankara. En el avión viajaban cinco personas, y las autoridades no reportaron sobrevivientes tras el impacto, que habría ocurrido en una zona de difícil acceso.
Desde Trípoli, el primer ministro Abdelhamid Dbeibah expresó su pesar mediante un mensaje público, en el que destacó la trayectoria del general y su papel dentro de las fuerzas armadas libias. El comunicado subrayó que la noticia fue recibida con “profunda tristeza”, tanto en el ámbito gubernamental como en el estamento militar del país.
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Duelo nacional e investigación en curso
Tras confirmarse el fallecimiento, el Gobierno de Unidad Nacional decretó tres días de duelo oficial, como señal de respeto y reconocimiento institucional al jefe militar. Además, se ordenó el envío de una delegación oficial a Turquía, con el objetivo de acompañar las investigaciones y esclarecer las causas exactas del accidente.
Desde Ankara, la presidencia turca informó que el avión reportó una falla eléctrica que comprometió los sistemas de control, motivo por el cual solicitó aterrizar de emergencia. La aeronave se dirigía hacia una base aérea militar cuando se perdió definitivamente la comunicación, según detallaron las autoridades locales.
La fiscalía de Ankara abrió una investigación formal para determinar responsabilidades y verificar si existieron fallas técnicas previas al despegue. Medios turcos, incluida la televisión pública, difundieron imágenes que muestran un destello en el cielo, coincidente con la hora y el lugar aproximado del siniestro.
El mariscal Jalifa Haftar, figura clave del este de Libia y líder de la facción rival al gobierno de Trípoli, expresó sus condolencias por la muerte del general. Haftar manifestó su “profunda tristeza”, en un gesto que refleja la relevancia institucional del fallecido, más allá de las divisiones políticas del país.
Turquía mantiene estrechas relaciones con el gobierno de Trípoli, al que brinda apoyo político, económico y militar desde hace varios años. La muerte del jefe del Estado Mayor ocurre en un contexto delicado, en un país que continúa dividido desde la caída de Muamar Gadafi en 2011.
Libia sigue enfrentando una compleja dualidad de poder, con dos gobiernos rivales y un frágil equilibrio sostenido por alianzas internacionales. El accidente aéreo no solo representa una pérdida humana y militar, sino que también abre interrogantes sobre su impacto en la estabilidad interna del país.






