Una fuerte explosión sacudió en la madrugada del martes el barrio Marian Ramos, ubicado en el suroriente de Cali. Según información preliminar de las autoridades, el artefacto explosivo habría estado dirigido contra una patrulla de la Policía que se encontraba cerca del CAI del sector. Los habitantes de barrios cercanos escucharon el estallido, generando pánico y confusión en la comunidad. La detonación ocurrió en horas de la madrugada, cuando la mayoría de residentes se encontraban descansando, provocando alarma inmediata entre quienes escucharon el estruendo y salieron a la calle.
Dos uniformados resultaron gravemente heridos: una patrullera y un subintendente, quienes prestaban servicio en la zonal al momento del ataque. Las autoridades trasladaron de urgencia a ambos a la Clínica Valle del Lili, donde les brindaron atención especializada. Minutos después, las autoridades confirmaron el fallecimiento de los dos policías debido a la gravedad de las lesiones ocasionadas por la explosión. La noticia conmocionó a la ciudad y generó muestras de solidaridad de la comunidad y de miembros de la fuerza pública, quienes lamentaron la pérdida de sus compañeros de labores.
El ataque ocurrió a pocos metros del coliseo María Isabel Urrutia, un reconocido escenario deportivo donde se realizan múltiples competencias y entrenamientos. La cercanía del atentado incrementó la alarma entre las personas que se encontraban en el sector, muchas de las cuales tuvieron que resguardarse por temor a nuevas detonaciones, mientras se desplegaban medidas de seguridad adicionales en la zona.
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Investigación y medidas de seguridad
Tras la detonación, la Policía acordonó completamente el área para facilitar las labores de inspección judicial y recolección de pruebas. Las autoridades desplazaron unidades especializadas en explosivos y criminalística para determinar el tipo de artefacto y cómo lo activaron. De manera paralela, se reforzó la seguridad en el suroriente de Cali, incrementando los patrullajes y la presencia de la fuerza pública mientras avanzan las investigaciones.
Las autoridades están revisando cámaras de seguridad del sector y recopilando testimonios que permitan esclarecer los hechos. Hasta ahora, ningún grupo armado o estructura criminal ha sido atribuido oficialmente como responsable. La Policía hace un llamado a la ciudadanía para suministrar información relevante a través de canales habilitados, garantizando absoluta reserva y protección de quienes colaboren con la investigación.
El atentado deja a la ciudad en alerta y marca un nuevo episodio de violencia que afecta tanto a la ciudadanía como a la fuerza pública, mientras las autoridades buscan responsables y medidas preventivas para evitar hechos similares en el futuro.






