El parlamentario Eduard Pieters, de la fracción del PPA, alertó sobre la creciente crisis de salud mental en Aruba, criticando la falta de medidas concretas del gobierno. Pieters presentó siete preguntas estructuradas sobre la atención en salud mental, basadas en respuestas oficiales del ministerio, y señaló que aunque el Gobierno reconoce la escasez de profesionales y la presión sobre el sistema, las soluciones anunciadas carecen de metas claras y plazos definidos, lo que impide medir avances.
El parlamentario cuestionó que el Gobierno hable de manejo integral de la cadena de cuidado, protocolos, intercambio de información e integración entre proveedores privados, AZV y sector social, pero todo esto “es positivo solo en teoría”. Pieters insistió en que Aruba no puede conformarse con discursos administrativos cuando las crisis de salud mental y adicción crecen día a día.
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Lista de espera y falta de plazos
El tiempo de espera para atención especializada en GGZ es de 2 a 3 meses, y las personas en crisis no pueden esperar tanto. Según Pieters, la falta de un plazo concreto impide que la población vea avances medibles, generando frustración y riesgo social.
Sobre la construcción o ampliación de Respaldo, la ministra indicó que ninguna opción está excluida y que cada decisión debe respaldarse con un business case sólido, pero Pieters cuestionó cuánto tiempo más se puede esperar, destacando que la salud mental no es un lujo, sino una urgencia social.
El fortalecimiento del cuidado ambulatorio, la terapia grupal y las unidades intensivas es un paso en la dirección correcta, pero falta claridad sobre inversión y metas concretas para 2026, subrayó Pieters.
Finalmente, Pieters enfatiza que la fracción del PPA no busca polémica, sino acción y resultados. La salud mental y la adicción deben ser prioridad nacional, con liderazgo, decisiones claras y plazos definidos, asegurando dignidad y bienestar para la población.






