Bienestar y Salud – La detección temprana del cáncer se ha vuelto crucial, según expertos médicos, junto con la prevención primaria. La Sociedad Americana de Lucha contra el Cáncer recomienda hábitos saludables como el ejercicio y una buena alimentación, que incluye reducir el consumo de alimentos procesados, carnes rojas y bebidas azucaradas, además de erradicar el alcohol.
La Organización Mundial de la Salud destaca que la detección temprana se compone del diagnóstico precoz y el tamizaje. El diagnóstico precoz es efectivo para cánceres sintomáticos y consiste en identificar los síntomas, buscar atención médica y acceder a tratamientos adecuados.
Según el oncólogo y experto en Salud Pública, la prevención primaria evita el contacto con factores de riesgo, mientras que la secundaria detecta el cáncer en etapas tempranas, lo que permite detener su avance.
El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos recomienda pruebas clave para la detección temprana. La citología, a través de la prueba de Papanicolaou, ayuda a detectar el cáncer de cuello uterino desde los 21 años, con exámenes cada tres años hasta los 29, y luego pruebas combinadas con el VPH hasta los 65 años.
Las mamografías, recomendadas anualmente desde los 40 hasta los 75 años, son esenciales para detectar el cáncer de mama. Para el cáncer de colon, el examen de sangre oculta se recomienda desde los 50 años, seguido de una colonoscopía si es necesario. También, la tomografía computarizada de baja dosis es clave para detectar cáncer de pulmón en personas de 50 a 80 años con historial de tabaquismo.
La importancia de estas pruebas radica en que algunos cánceres no presentan síntomas evidentes, subrayando la necesidad de la detección temprana para prevenir complicaciones graves.
Fuente: CNN






