La pregunta ¿qué es la colombianidad? volvió a ponerse sobre la mesa entre la comunidad colombiana en Aruba. Un concepto que parece simple, pero que adquiere nuevos matices cuando se analiza desde la experiencia del migrante y cuando se descubre que el representante encargado de defender los intereses de quienes viven fuera del país nunca ha salido de Colombia.
Para muchos residentes en el exterior, la colombianidad no solo es identidad. Es la mezcla de raíces, luchas, memoria y distancia. Es lo que se defiende desde la nostalgia y lo que se vive en carne propia cuando se intenta mantener un vínculo con la patria mientras se construye una vida en otro territorio.
La colombianidad vista desde afuera
En diálogo con Noticia Impacto, Jorge, colombiano que lleva más de 33 años viviendo en Aruba, explicó que la creación de la curul de la Colombianidad buscaba precisamente dar voz a quienes viven fuera del país. Pero en la práctica la representación ha estado desconectada de la realidad del migrante y desconocida para la mayoría de la comunidad.
Jorge afirmó que muchos colombianos en el exterior nunca habían escuchado hablar de esta figura y mucho menos sabían que podían votar por un representante propio. Una voz diseñada para llevar al Congreso proyectos de ley que respondan a necesidades reales de quienes emigran. Y que enfrentan retos legales, emocionales y sociales que no existen dentro del territorio colombiano.
Lo que más sorprendió a la comunidad fue saber que la persona que actualmente ocupa este cargo pertenece a la comunidad Wayúu de La Guajira y que jamás ha vivido fuera del país. Una situación que, según Jorge, refleja una desconexión profunda. Porque la colombianidad vivida desde el exterior tiene otra perspectiva, otra dificultad y otra forma de entender la identidad.
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Un llamado a reconocer la voz del migrante
Jorge anunció que el candidato Milton Valderrama, quien ha vivido más de tres décadas entre Estados Unidos y Europa, llegará a Aruba para dialogar con los colombianos. Además, explicará a quiénes pueden votar por esta curul. Una elección exclusiva para quienes están registrados legalmente en consulados o embajadas y que no involucra a los ciudadanos que residen en Colombia.
Para Jorge, la colombianidad también es participación, es ejercer un derecho. Es reclamar representación auténtica y es reconocer que quienes migraron cargan historias de esfuerzo, lágrimas, separación y resiliencia que merecen ser escuchadas en el Congreso.
Al final, su mensaje fue claro. La colombianidad no se define solo dentro del país. Se construye también desde el exterior. Desde cada colombiano que lucha lejos de casa. Desde cada familia que mantiene vivas sus raíces y desde cada migrante que, aun habitando otros territorios, sigue sintiendo a Colombia como suya. Porque la identidad no depende de la distancia, depende del corazón.






