El proceso electoral en Perú avanza hacia un desenlace incierto luego del balotaje presidencial realizado el domingo, donde el escrutinio oficial sigue sin definir un ganador entre Roberto Sánchez y Keiko Fujimori. El conteo está a cargo de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), que proyecta un cierre lento del proceso.
La demora se debe a la revisión de actas observadas y votos del exterior y zonas rurales, en un contexto de alta tensión política tras una elección extremadamente reñida en el país.
Con el 96% de las actas procesadas, el candidato de izquierda Roberto Sánchez lidera con 50,05%, seguido muy de cerca por Keiko Fujimori con 49,94%, una diferencia de apenas unos 20.000 votos. El organismo electoral advirtió que el resultado final podría tardar entre dos semanas y hasta finales de mes o más.
El jefe de la ONPE, Bernardo Pachas, explicó que el proceso depende de la validación de actas impugnadas que suman cerca de 450.000 votos, lo que extiende significativamente los plazos de definición oficial.
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Un conteo ajustado que mantiene la incertidumbre política en Perú
El estrecho margen ha generado cautela tanto en autoridades como en los equipos políticos de ambos candidatos. Encuestas de conteo rápido de Ipsos y Datum ya habían mostrado un empate técnico, con una diferencia menor a un punto porcentual y margen de error de 1,9%.
Este escenario ha llevado a advertencias sobre posibles cambios en el resultado final, mientras la misión de observación de la Unión Europea pidió paciencia y esperar la proclamación oficial del ganador.
La candidata Keiko Fujimori insistió en la prudencia frente a resultados parciales, mientras el partido de Sánchez aseguró que respetará el proceso hasta el final del conteo. El ambiente político se mantiene dividido mientras continúan las revisiones de actas en todo el país.
El antecedente de las elecciones de 2021, cuyo resultado tardó seis semanas en confirmarse, refuerza la expectativa de un proceso prolongado antes de conocer al próximo presidente peruano.
El ganador del balotaje reemplazará al presidente interino José María Balcázar el 28 de julio para un mandato de cinco años, en medio de un clima político marcado por la polarización y la espera nacional por un resultado definitivo.







