Revisar el celular constantemente podría afectar la memoria y la concentración

Revisar el celular varias veces al día puede afectar memoria y concentración. El cerebro pierde foco y se fatiga con interrupciones frecuentes.

por | Ene 24, 2026

El uso frecuente del teléfono móvil durante el día puede tener efectos inesperados en el cerebro. Los investigadores de la Universidad de Gestión de Singapur descubrieron que la frecuencia de interrupciones breves, aunque duren segundos, impacta significativamente la capacidad de recordar información y mantener la atención. Esta conducta se conoce como “checking” y genera un patrón repetitivo que obliga al cerebro a desconectarse de la tarea principal y evaluar si hay algo nuevo o relevante en el dispositivo.

Incluso consultas rápidas del celular interrumpen procesos cognitivos. El cerebro debe desconectarse, procesar la información y retomar la actividad previa. Este ciclo, repetido decenas de veces al día, genera costos de conmutación. Estos deterioros acumulativos afectan la memoria de trabajo, la concentración sostenida y la eficacia en tareas cotidianas. La investigación enfatiza que no es el número de horas frente a la pantalla, sino la frecuencia de revisiones lo que produce estos efectos.

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La alerta constante y sus riesgos 

El estudio también señala que muchos usuarios subestiman la cantidad de veces que revisan el teléfono. Mientras algunos creen hacerlo 40 o 50 veces, los registros internos muestran cifras mayores a 100 consultas diarias. Este patrón automático refleja la activación de circuitos de recompensa en el cerebro, generando una vigilancia constante y consumiendo recursos cognitivos esenciales para memorizar, resolver problemas o concentrarse por periodos largos. Incluso tener el teléfono a la vista provoca tensión subterránea, manteniendo al cerebro parcialmente orientado hacia posibles interrupciones.

Los especialistas advierten sobre señales de alerta: sentir inquietud cuando el teléfono no está cerca, usarlo para evadir momentos breves de aburrimiento o interrumpir tareas compulsivamente. Este patrón puede afectar la memoria, la concentración y el rendimiento académico o laboral. Los investigadores recomiendan establecer períodos sin teléfono y limitar revisiones innecesarias para preservar la capacidad cognitiva y reducir el desgaste mental que genera la exposición constante a las pantallas.


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