ORANJESTAD – En un momento en que los derechos humanos enfrentan nuevos desafíos globales, Aruba se suma al debate sobre la justicia moderna y la protección de la dignidad humana. La parlamentaria Stephany Sevinger, del Partido AVP, regresó del Parlatino con una idea clara: el país necesita actualizar su mirada sobre los derechos humanos, tanto en las cárceles como en el entorno digital.
Durante su participación en la Comisión de Derechos Humanos, Justicia y Política Penitenciaria, Sevinger compartió con representantes de otras islas del Caribe y países latinoamericanos. El encuentro permitió evaluar políticas regionales y comparar experiencias que buscan equilibrar la seguridad con el respeto por la persona. Según explicó, la cooperación entre las naciones del Reino de los Países Bajos y sus vecinos latinoamericanos abrió un espacio de reflexión sobre cómo construir una justicia más humana.
Uno de los temas centrales fue la reforma penitenciaria, un asunto que, en palabras de la parlamentaria,”hay un Estado de Derecho que no cumple plenamente su objetivo de corregir a los reclusos. Esto es un desafío, pero también una oportunidad para aprender de países más grandes de América Latina. Nos dan un ejemplo de cómo el trabajo, la capacitación y la educación pueden guiar a una persona hacia su reintegración a la sociedad”. Sevinger reconoció que el sistema carcelario de la isla no cumple con su propósito de reintegrar a los internos, y señaló que esta realidad también ofrece una oportunidad para aprender de los países que han logrado avances significativos.
Educación y reinserción, la clave del cambio
Durante las discusiones, varios representantes coincidieron en que la educación y el trabajo dentro de las prisiones son la base para reducir la reincidencia y favorecer la reintegración. Sevinger destacó los casos de San Martín y otras naciones que han renovado sus centros penitenciarios priorizando la formación humana por encima del castigo.
A su juicio, Aruba debe pasar de un sistema punitivo a uno restaurativo, donde la justicia se mida por su capacidad de ofrecer segundas oportunidades.
La parlamentaria aseguró que este enfoque no solo mejora las condiciones en prisión, sino que fortalece el tejido social y contribuye a la seguridad a largo plazo. “Una sociedad justa se construye desde la empatía y el respeto. La justicia humana es el cimiento de un país equilibrado”, agregó.
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Un nuevo frente: los derechos humanos en la era digital
Además de los temas penitenciarios, el debate incluyó un eje que Sevinger considera urgente: la protección de los derechos humanos en el mundo digital. Con el avance de la tecnología, explicó, surgen nuevos riesgos que aún no están suficientemente regulados.
“Vivimos en un mundo donde casi todo es digital. Pero no hablamos lo suficiente sobre cómo proteger los derechos de una persona en este contexto: su imagen, sus datos, su privacidad. Creo que nos estamos quedando atrás en cuanto a leyes para proteger a nuestros ciudadanos de los riesgos que conlleva la era digital”, señaló. Para ilustrar el punto, mencionó el caso de Costa Rica, país que presentó sus desafíos en materia de ciberseguridad y privacidad.
La legisladora subrayó la importancia de que Aruba avance hacia un marco legal sólido que combine innovación y protección ciudadana. “El respeto por la dignidad humana no termina en el mundo físico. También debemos garantizarlo en el ciberespacio”, afirmó.
Al cierre del encuentro, Sevinger expresó que el aprendizaje del Parlatino refuerza su convicción de que la cooperación regional es esencial para modernizar la justicia y defender los derechos humanos frente a los cambios sociales y tecnológicos.






