El mundo tecnológico enfrenta un debate ético con el lanzamiento de 2WAI, una aplicación creada por el actor Calum Worthy y el productor Russell Geyser, que utiliza inteligencia artificial para permitir a los usuarios ‘hablar’ con familiares fallecidos. Esta innovadora plataforma genera avatares holográficos que replican la voz, gestos y recuerdos de personas que ya no están, utilizando fotos y videos como base para su entrenamiento. Desde su promoción, el video de presentación en la plataforma X alcanzó 4,1 millones de reproducciones, generando admiración y controversia sobre los límites del duelo y la memoria digital.
Los especialistas advierten que esta herramienta puede tener implicaciones profundas en la salud mental. Jesús Antonio Hernández Riveros, investigador en Inteligencia Computacional de la Universidad Nacional, señala que para crear estos avatares es necesario entregar gran cantidad de información personal del fallecido y del usuario, almacenada en bases de datos complejas y gestionada mediante modelos de procesamiento de lenguaje natural. Según Hernández, la dependencia de la aplicación puede agudizar el duelo y generar obsesión o incluso problemas emocionales, pues no permite el cierre natural del ciclo de pérdida.
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El director del Departamento de Psicología de la Universidad de los Andes, William Jiménez, alerta sobre la erosión del sentido de agencia en los usuarios. La IA, advierte, “distorsiona el valor del esfuerzo y promueve la inmediatez, desplazando la curiosidad y la creatividad hacia servidores externos”. Por su parte, el psiquiatra Gustavo Perdomo Patiño explica que mantener un contacto artificial con los fallecidos puede congelar el duelo, impidiendo aceptar la ausencia y vivir el proceso de transformación emocional necesario para sanar.
Los expertos coinciden en que la tecnología puede ser útil como apoyo, pero no como reemplazo del vínculo humano. Se recomienda el uso racional de estas aplicaciones, combinando terapias narrativas, grupos de apoyo y prácticas de autocuidado como ejercicio, mindfulness y alimentación saludable, para enfrentar la pérdida de manera saludable y consciente. Jiménez propone incluso la creación de “zonas libres de IA”, espacios donde la mente humana sea la única guía, preservando así la autonomía emocional y cognitiva frente al auge de estas innovaciones.






