Japón, Asia – El tifón Shanshan, uno de los más poderosos que ha golpeado Japón en décadas, tocó tierra el jueves. Dejando un saldo de al menos cinco muertos y causando graves daños materiales en el sur del país. Con rachas de viento de hasta 252 km/h, el tifón llegó a la isla de Kyushu, donde viven 12.5 millones de personas. Aunque Shanshan perdió fuerza al tocar tierra, las lluvias torrenciales que lo acompañaron provocaron aludes mortales y cortes de energía en más de 187,000 hogares.
El tifón desencadenó un deslizamiento de tierra en Gamagori, en la prefectura de Aichi, que sepultó la vivienda de una familia, resultando en la muerte de tres personas. Otros dos cuerpos fueron hallados en la región, aumentando la cifra total de víctimas. Las autoridades emitieron alertas máximas en varias zonas, instando a la evacuación de cientos de miles de residentes ante el riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra.
En la ciudad de Miyazaki, la situación fue particularmente grave, con 25 heridos y cerca de 200 edificios dañados, algunos debido a un tornado. Las aerolíneas Japan Airlines y ANA cancelaron más de mil vuelos, afectando a más de 44,000 pasajeros. Las fábricas automotrices, como Toyota y Nissan, suspendieron sus operaciones en Kyushu, mientras que algunas plantas de semiconductores también cerraron por precaución.
La agencia meteorológica japonesa advirtió que el riesgo de catástrofes por fuertes lluvias podría aumentar rápidamente en el oeste de Japón, y pidió a la población que mantenga la máxima vigilancia.
Fuente: Diario Libre






