El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el lunes una orden ejecutiva para modificar las recomendaciones federales sobre vacunación infantil, en medio del regreso a clases. La medida busca espaciar la aplicación de algunas vacunas y revisar el calendario utilizado actualmente en el país, según reportes publicados tras la firma del documento.
La iniciativa fue presentada mientras Estados Unidos enfrenta un importante repunte de casos de sarampión, y coincide con la política impulsada por el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr. Trump también volvió a mencionar un supuesto vínculo entre las vacunas y el autismo, una relación que no cuenta con respaldo científico.
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Cambios que podrían modificar el calendario infantil
Entre las recomendaciones planteadas aparece la posibilidad de separar las vacunas contra el sarampión, las paperas y la rubéola, que actualmente se administran mediante una vacuna combinada conocida como MMR. El documento contempla que esas vacunas puedan aplicarse por separado cuando existan productos disponibles para hacerlo.
La orden también plantea modificaciones sobre el momento en que se administran determinadas vacunas infantiles, incluida la vacuna contra la hepatitis B, además de promover intervalos mayores entre algunas aplicaciones. Sin embargo, estos cambios no significan que todos los estados deban adoptarlos automáticamente, debido a la autoridad estatal sobre los requisitos escolares.
Trump defendió su postura al comparar el calendario actual con el utilizado décadas atrás y relacionó el aumento de las vacunas con el crecimiento de los diagnósticos de autismo. El propio mandatario reconoció que no sabe cuál es la causa del autismo, mientras que la evidencia científica disponible no establece que las vacunas provoquen esta condición.
La propuesta ha generado preocupación entre especialistas, quienes sostienen que el calendario infantil vigente está respaldado por décadas de investigación sobre seguridad y eficacia. La Academia Estadounidense de Pediatría recomendó continuar utilizando las vacunas infantiles existentes mientras se evalúan los cambios impulsados por el Gobierno.
Otro punto de debate es la disponibilidad de vacunas individuales contra sarampión, paperas y rubéola. Los productos separados no están actualmente disponibles de forma inmediata en Estados Unidos, por lo que esa parte de la propuesta no podría aplicarse de manera instantánea.
La medida forma parte de una revisión más amplia de las políticas de vacunación emprendida por la administración Trump y el Departamento de Salud. El debate ocurre mientras expertos advierten sobre los riesgos de reducir la vacunación en medio del resurgimiento del sarampión, una enfermedad prevenible mediante inmunización.





