Petro y Trump se enfrentan en una guerra de insultos

Trump y Petro cruzan amenazas tras ataque de EE.UU en el Pacífico que dejaron cinco muertos. Colombia exige respeto al derecho internacional.

por | Oct 23, 2025

El gobierno colombiano pidió este miércoles a la Casa Blanca que cese los ataques contra embarcaciones en el Pacifico y el Caribe, señaladas por Washington como presuntas narcolanchas. La solicitud se produjo horas después de que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunciara dos bombardeos en aguas del Pacifico, dejando un saldo de cinco muertos.

El anuncio vino acompañado de videos difundidos en redes sociales, donde se observan las embarcaciones envueltas en llamas. Según Hegseth, los ataques formaban parte de una ofensiva “contra el narcoterrorismo”. El gobierno colombiano, encabezado por Gustavo Petro, expresó su rechazo y exhortó a Estados Unidos a respetar las normas de derecho internacional.

La cancillería emitió un comunicado en el que calificó las acciones como “una violación a la soberanía” y pidió abrir canales diplomáticos. En contraste, Donald Trump, desde Washington, respondió con duras palabras. Llamó a Petro de “maleante”, insinúo que estaba vinculado con el narcotráfico y aseguró que estaba llevando a Colombia “a la ruina”.

Petro, visiblemente indignado, replicó que se defenderá legalmente con abogados estadounidenses y advirtió que no permitirá que su país sea tratado como “zona de tiro”. Trump, lejos de moderar su discurso, anunció que había suspendido la ayuda financiera a Colombia y lanzó una advertencia directa: “Tenga cuidado”.

El secretario de Estado, Marco Rubio, se sumó a los ataques verbales calificando a Petro de “lunatico”, mientras el clima diplomático se deterioraba con rapidez. En Bogotá, sectores políticos expresaron su preocupación por el tono de las declaraciones, que reavivaron tensiones no vistas desde los años noventa.

Washington justifica los bombardeos y amenaza con extenderlos por tierra

Durante su declaración, Trump defendió las operaciones argumentando que los carteles son una amenaza directa para Estados Unidos. “Así como AI Qaeda libro una guerra contra nuestra patria, estos cárteles están librando una guerra contra nuestro pueblo. No habrá refugio ni perdón, solo justicia”, dijo Hegseth.

Hasta este miércoles, Estados Unidos ha ejecutado nueve ataques, dejando 37 personas muertas. El origen de las embarcaciones destruidas no ha sido revelado oficialmente, aunque versiones apuntan a que algunas partieron desde Venezuela, Trinidad y Tobago y Colombia.

El presidente estadounidense no solo defendió los bombardeos, sino que amenazó con llevar la ofensiva a tierra firme.”El narcotráfico marítimo se está reduciendo, pero ahora iremos por los que cruzan por tierra”, advirtió desde la Casa Blanca.

“Les golpearemos muy duro cuando vengan por tierra, no lo han experimentado aún”, añadió. Trump afirmó que pedirá al Congreso autorización para extender los ataques y justificó sus acciones asegurando que “cada bombardeo salva 25.000 vidas estadounidenses.

Lea también: Colombia denuncia amenaza de “invasión” de EEUU y llama a consultas a su embajador

Acusaciones de crímenes de guerra y riesgo de ruptura diplomática

Petro, en respuesta, acusó a Trump de cometer crímenes de guerra y de utilizar el combate al narcotráfico como pretexto para intervenir militarmente en la región. “Estados Unidos está violando las normas internacionales y la vida humana con estos ataques indiscriminados”, dijo el mandatario colombiano.

El líder de la Casa Blanca, por su parte, envió una carta al Congreso estadounidense justificando los ataques bajo la figura de “conflicto armado” contra organizaciones terroristas. Según su orden presidencial, los cárteles de droga fueron catalogados como “organizaciones terroristas extranjeras”, lo que habilita el uso de fuerza militar sin aprobación previa del Congreso.

Expertos en derecho internacional y legisladores demócratas cuestionaron la legalidad de esta medida, señalando que las ejecuciones sumarias violan los tratados de guerra. Algunos gobiernos de la región, como Venezuela y Colombia, sostienen que Washington no ha presentado pruebas de que las lanchas atacadas transportaran drogas.

Además, los sobrevivientes del último ataque no fueron juzgados, sino repatriados a Ecuador y Colombia, una decisión que ha generado nuevas críticas. Mientras tanto, el régimen de Nicolás Maduro, acusado por Washington de liderar un cártel, retó públicamente a Trump a atacar su territorio.

La escalada diplomática entre ambos mandatarios amenaza con romper una alianza histórica, Bogotá insiste en que el diálogo es la unica via para combatir el narcotráfico, mientras Washington reafirma su derecho de actuar “donde haya amenazas”.

El conflicto político y militar entre Petro y Trump ha abierto una nueva etapa de tensiones hemisféricas. Una disputa que, lejos de resolverse, podría marcar un punto de quiebre en la relación entre Colombia y Estados Unidos. 

 


 

 

 

 

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