Estados Unidos y Venezuela anunciaron este jueves el restablecimiento de relaciones diplomáticas y consulares, un paso histórico luego de años de ruptura iniciada en 2019. La medida busca promover la estabilidad y la recuperación económica.
El anuncio se produce tras la caída de Nicolás Maduro el 3 de enero y la asunción de Delcy Rodríguez como presidenta interina. Estados Unidos reconoce su gobierno provisional y respalda reformas en el sector petrolero y de minería para abrir espacio a inversión privada. La embajada estadounidense opera nuevamente en Caracas desde hace un mes, mientras antes los asuntos se gestionaban desde Bogotá.
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Acuerdos estratégicos y cooperación energética
El secretario del interior estadounidense, Doug Burgum, concluyó una visita de dos días en Caracas centrada en temas de energía y minería, acompañando la firma de acuerdos entre PDVSA y Shell. Burgum aseguró que recibió garantías de seguridad para empresas que operen en el Arco Minero, una zona rica en oro, diamantes, bauxita y coltán, afectada por minería ilegal y presencia de grupos armados.
La administración venezolana impulsa reformas legales en minería e hidrocarburos, reduciendo el control estatal y facilitando la inversión internacional. Burgum destacó que los cambios en los últimos dos meses superan en impacto a los de las últimas dos décadas, lo que podría marcar un nuevo rumbo para la economía venezolana.
Además de la cooperación industrial, el comunicado del Departamento de Estado subraya que esta reapertura busca favorecer la reconciliación política y crear condiciones para una transición democrática pacífica. La cancillería venezolana resaltó la oportunidad de construir una relación bilateral basada en el respeto mutuo y beneficios compartidos.
Con la producción de petróleo limitada a 1,2 millones de barriles diarios en 2025, Venezuela busca recuperar niveles históricos de producción y aprovechar el levantamiento de ciertos embargos, mientras mantiene permisos especiales para multinacionales estadounidenses. La iniciativa abre una ventana para fortalecer la inversión, el empleo y el desarrollo económico, así como fomentar estabilidad en el país sudamericano.






