Un nuevo testimonio por presuntos abusos sexuales contra el fallecido cardenal Pedro Rubiano Sáenz ha reavivado una fuerte controversia en la Iglesia católica en Colombia, en medio de un informe internacional que ubica al país como el de mayor número de denuncias de pederastia eclesial en América Latina.
El caso salió a la luz inicialmente a través del diario español El País y fue ampliado en Colombia con la denuncia de un hombre identificado como Andrés, quien en entrevista con Caracol Radio aseguró haber sido víctima de abusos reiterados desde 1983, cuando tenía 15 años y el entonces arzobispo de Bogotá ejercía funciones en la capital.
Según la investigación de la periodista, el testimonio forma parte de un dosier más amplio entregado al Vaticano, el cual recopila múltiples denuncias contra miembros de la iglesia en distintos países de la región.
Andrés relata que, tras quedar en situación de vulnerabilidad en Bogotá, buscó refugio en la Catedral Primada, donde habría iniciado un proceso de abuso de poder que posteriormente lo llevó hasta círculos cercanos al alto jerarca eclesiástico. El denunciante asegura que los hechos se extendieron durante varios años y que también involucraron dinámicas con otros menores.
El cardenal Rubiano Sáenz, una de las figuras más influyentes del catolicismo colombiano y arzobispo de Bogotá entre 1994 y 2010, falleció en 2024 sin haber enfrentado públicamente este tipo de acusaciones.
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Colombia bajo la lupa internacional
El escándalo se da en el contexto de un informe que ha generado amplio debate. De acuerdo con el expediente entregado al Vaticano, Colombia lidera las denuncias de presunta pederastia eclesial en América Latina, con 13 casos documentados de un total de 21 testimonios recopilados en la región.
El documento, de más de 1.000 páginas, advierte además que muchas de estas instancias no reportaron los casos al Vaticano, pese a la obligación vigente desde 2001 de informar este tipo de delitos al Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
La investigación también señala fallas estructurales en la atención a víctimas, ausencia de reparación y dificultades para que las denuncias avancen dentro de la propia institución eclesiástica.
En paralelo, otros reportes periodísticos, como el citado por el diario La Vanguardia, han revelado la existencia de sacerdotes incluidos en investigaciones activas por abuso, lo que ha profundizado el debate sobre la magnitud del problema y la transparencia en los procesos internos.







