Secuestro de menor de 16 años refleja el drama del conflicto en Colombia

Yormai, 16 años, completa una semana secuestrado en el Catatumbo, en medio del conflicto armado que golpea a Colombia.

por | Abr 15, 2026

En medio del conflicto armado en el Catatumbo, Colombia, la familia de Yormai Sebastián Contreras Castillo, un adolescente de 16 años, vive una angustia que ya completa una semana, tras su presunto secuestro atribuido al ELN en la región de La Gabarra, municipio de Tibú.

El caso, ocurrido el pasado 7 de abril de 2026, ha generado preocupación por la situación de los menores en zonas de conflicto y refleja nuevamente la crisis humanitaria que se vive en el norte de Colombia, especialmente en áreas donde operan grupos armados ilegales.

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“No sabemos nada de él”: el drama de una madre que no duerme

Según el relato de su familia, Yormai viajaba junto a su hermano cuando integrantes del ELN lo interceptaron y lo retuvieron sin entregar información clara sobre su paradero ni las razones de su detención. Desde entonces, su madre, Blanca Castillo, permanece en el lugar donde lo vio por última vez, aferrada a la esperanza de su regreso.“No tenemos ninguna noticia, nos dicen que está bajo investigación, pero no sabemos nada concreto”, ha expresado la familia.

El adolescente cursaba octavo grado en Cúcuta y su madre lo trasladó desde el Catatumbo debido al aumento de la violencia en la zona, donde miles de familias han tenido que desplazarse en los últimos años.

Organismos humanitarios han advertido que el caso de Yormai no es aislado. En el Catatumbo, el conflicto entre grupos armados ha provocado confinamientos, desplazamientos y denuncias de reclutamiento y retención de menores. La familia, con apoyo de instituciones de protección infantil y defensores de derechos humanos, ha pedido públicamente la liberación del joven y ha solicitado respeto por su vida e integridad.

Líderes sociales de la región han señalado que la situación refleja una crisis más profunda, donde la población civil queda atrapada entre disputas armadas y decisiones fuera de su control.

La tía del menor, líder social en la zona, ha acompañado la búsqueda y ha hecho llamados públicos a través de redes sociales para exigir su liberación. La familia insiste en que Yormai es un joven estudiante, sin vínculos con el conflicto armado.

Mientras tanto, el caso sigue sin avances claros y mantiene en alerta a organizaciones humanitarias, que advierten sobre el incremento de menores afectados por la violencia en Colombia.


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