El Departamento de Extranjería de Aruba, conocido como DIMAS, atraviesa un periodo de alta carga administrativa debido al crecimiento sostenido de solicitudes migratorias y de permisos laborales en la isla. De acuerdo con cifras oficiales expuestas por la directora de la institución, Kathy Paskel, el sistema ha recibido más de 10.000 peticiones en lo que va del año, mientras que el periodo anterior con el programa ‘Hunto pa Progreso’ cerró con más de 26.000 trámites gestionados, lo que refleja la magnitud del flujo migratorio y la presión operativa sobre el organismo.
En el marco de la entrevista concedida a Noticia Impacto, la directora de DIMAS explicó que este incremento está directamente relacionado con los procesos de regularización y los esquemas de permisos temporales vigentes, los cuales han permitido la permanencia de un número importante de personas en la isla bajo condiciones específicas. Sin embargo, uno de los permisos depende de un requisito clave: la obtención de un empleador formal dentro de un plazo establecido, lo que ha generado incertidumbre entre muchos solicitantes.
La funcionaria detalló que este modelo migratorio se basa en permisos de carácter temporal, generalmente de un año, lo que obliga a los beneficiarios a integrarse rápidamente al mercado laboral. En caso de no lograrlo, el permiso no puede ser renovado, lo que implica la salida del país, según las disposiciones vigentes.
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Digitalización del sistema y apoyo internacional para el “matching” laboral
Uno de los cambios más relevantes mencionados en la entrevista es el desarrollo de una nueva plataforma digital que busca optimizar el proceso de conexión entre empleadores y solicitantes. Este sistema, que aún se encuentra en fase de implementación, tiene como objetivo reducir los trámites manuales y facilitar un proceso de “matching” más eficiente entre la oferta y la demanda de trabajo en Aruba.
De manera complementaria, DIMAS trabaja en coordinación con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), con el fin de apoyar la inserción laboral de las personas registradas en el sistema. Este acompañamiento busca facilitar la transición de los solicitantes hacia empleos formales dentro del tiempo establecido por los permisos temporales.
No obstante, las autoridades reiteraron que el cumplimiento de estos plazos es obligatorio. Aquellos solicitantes que no logren establecer una relación laboral formal dentro del periodo autorizado deberán abandonar el territorio, al tratarse de permisos condicionados y no permanentes.
En cuanto al avance de los trámites, el organismo informó que aproximadamente el 84% de las solicitudes del año en curso ya han sido procesadas, aunque aún existen expedientes pendientes debido a documentación incompleta, pagos no realizados o procesos de verificación administrativa.
Atención al público y retos del sistema migratorio
En paralelo al aumento de solicitudes, DIMAS ha fortalecido sus canales de atención ciudadana mediante la ampliación de servicios presenciales sin cita previa, así como asistencia telefónica, alcanzando más de 4.500 atenciones recientes. Estas medidas buscan mejorar el acceso a la información y agilizar la orientación a los usuarios.
Finalmente, la institución reconoció que, aunque se han logrado avances en digitalización y eficiencia administrativa, el principal desafío continúa siendo el equilibrio entre la alta demanda de permisos migratorios y la capacidad real del mercado laboral local para absorber a los trabajadores extranjeros.
El sistema, según lo expuesto en la entrevista con Noticia Impacto, se encuentra en una etapa de transición hacia un modelo más digital, pero aún enfrenta retos estructurales importantes en materia de empleo, regulación y gestión migratoria.







