El presidente de Colombia, Gustavo Petro, lanzó fuertes críticas contra Estados Unidos al acusarlo de estar aliado con “narcotraficantes en Colombia”, en medio de la creciente tensión política que rodea la campaña presidencial. Las declaraciones fueron entregadas el 4 de junio de 2026 en Bogotá, durante una entrevista con la AFP en la Casa de Gobierno, en un contexto marcado por el avance de la derecha en la primera vuelta electoral. El señalamiento surge tras el respaldo político de Washington al candidato Abelardo de la Espriella, hecho que ha encendido el debate diplomático y electoral en el país.
Según el mandatario, los sectores que hoy reciben apoyo de Estados Unidos en Colombia provendrían de estructuras asociadas a la “gobernanza narcoparamilitar”, lo que profundiza el choque entre el Gobierno y el entorno político estadounidense.
La controversia se intensificó luego de que el expresidente Donald Trump respaldara públicamente al aspirante opositor, quien sorprendió al liderar la primera vuelta sobre el senador Iván Cepeda. Petro advirtió que este tipo de apoyos estarían influyendo directamente en la política interna colombiana a pocos días del balotaje del 21 de junio.
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Escalada de tensiones entre Bogotá y Washington
En el desarrollo de sus declaraciones, Petro elevó el tono y calificó a estos actores como “genocidas y narcotraficantes”, además de afirmar que ha sufrido persecuciones y atentados a lo largo de su trayectoria política. El presidente insistió en que existe una alianza entre ciertos sectores políticos colombianos y redes criminales, lo que, según él, distorsiona el panorama democrático en el país.
Del otro lado de la contienda, el candidato Abelardo de la Espriella ha defendido su postura de estrechar aún más las relaciones con Estados Unidos, principal socio comercial y militar de Colombia. El aspirante ha recibido críticas desde el oficialismo, donde lo señalan de representar un modelo político que califican como “fascismo mafioso”, en medio de una campaña cada vez más polarizada.
La relación entre Bogotá y Washington atraviesa uno de sus momentos más tensos en años. Petro mantiene tensiones constantes con figuras políticas estadounidenses, especialmente con Donald Trump, quien llegó a señalarlo como “líder del narcotráfico” e impuso sanciones financieras en medio de una crisis de seguridad.
En el fondo del debate se encuentra la discusión sobre el modelo de país: la continuidad de la política de “paz total” impulsada por el Gobierno o el giro hacia una estrategia de mano dura contra los grupos armados, propuesta por la oposición. En ese escenario, el resultado del balotaje del 21 de junio será decisivo no solo para el futuro político interno, sino también para el rumbo de las relaciones internacionales de Colombia.







