Un equipo de científicos en Costa Rica reportó el hallazgo de una posible nueva especie de tiburón fantasma en aguas del Pacífico, específicamente en zonas cercanas a Cabo Blanco y la Isla del Caño. El descubrimiento fue realizado por investigadores costarricenses en el marco de estudios marinos en la región y ha generado interés en la comunidad científica por sus características diferenciadas. El hallazgo responde a una investigación científica que busca identificar nuevas especies marinas en el Pacífico de Centroamérica.
Los expertos señalan que los ejemplares encontrados presentan diferencias claras con especies ya registradas en otras partes del mundo como Sudáfrica, Japón, Australia y el Atlántico. Estos peces, conocidos como tiburones fantasma o peces espectro, tienen rasgos únicos que los distinguen dentro del grupo de peces cartilaginosos. La investigación se centra en una especie con rasgos distintos a los tiburones fantasma ya conocidos a nivel global.
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Rasgos que diferencian al hallazgo costarricense
Entre las principales características observadas en los ejemplares de Costa Rica destacan un hocico más corto, una coloración más oscura y una espina dorsal considerablemente más larga en comparación con especies similares. Estas diferencias morfológicas han sido clave para considerar que podría tratarse de una especie no registrada previamente.
Los análisis genéticos realizados indican que los organismos no presentan contacto reproductivo con otras especies conocidas, lo que refuerza la hipótesis de un nuevo tipo de tiburón fantasma. Sin embargo, los científicos advierten que aún se requieren estudios comparativos con ejemplares observados en Perú y Chile para confirmar la clasificación definitiva.
De acuerdo con los investigadores, estos animales pertenecen al grupo Rhinochimaera, peces cartilaginosos emparentados con los tiburones pero separados evolutivamente hace cientos de millones de años. Su singular morfología los hace parecerse superficialmente a los escualos, aunque pertenecen a una línea evolutiva distinta dentro del océano profundo.
El hallazgo abre la posibilidad de que esta especie tenga una distribución más amplia en el Pacífico de Centro y Sudamérica, lo que motivará nuevas expediciones científicas para confirmar su presencia en otras zonas marinas.





