Más de 40.000 personas permanecen desplazadas en la isla de Flores, Indonesia, tres días después del terremoto de magnitud 7,7 que golpeó la región. El desastre ocurrido el sábado dejó al menos 70 muertos y más de 1.100 heridos, mientras miles de habitantes continúan en refugios temporales por temor a regresar a sus viviendas.
La Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Indonesia (BNPB) informó este martes 18 de agosto que el número de desplazados aumentó considerablemente frente a los 12.800 registrados el lunes. El organismo atribuyó parte de este incremento al impacto de los daños y al temor generado por las continuas réplicas que afectan la isla.
El terremoto provocó daños en aproximadamente 12.000 viviendas de diferentes localidades de Flores, según el balance divulgado por las autoridades. La situación ha obligado a numerosos residentes a permanecer fuera de sus hogares, mientras continúan las labores de atención y distribución de ayuda.
El número de personas heridas también registró un fuerte incremento. Las autoridades contabilizan ahora al menos 1.100 heridos, una cifra que supera en más de diez veces el balance reportado un día antes.
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Más de 2.100 réplicas mantienen el temor
Uno de los principales factores que dificulta el regreso de los habitantes son las réplicas que continúan registrándose en Flores. Desde el terremoto principal se han contabilizado más de 2.100 movimientos posteriores, aunque solamente 70 fueron suficientemente fuertes para ser percibidos por la población.
El portavoz de la BNPB, Berton Suar Pelita Panjaitan, explicó que la cantidad de desplazados también refleja el impacto psicológico provocado por el terremoto, además de la situación física de las viviendas afectadas.
El funcionario señaló que muchas personas permanecen fuera de sus casas debido al temor generado por las réplicas. Esta situación mantiene a miles de residentes en refugios temporales mientras las autoridades continúan evaluando las condiciones de las zonas afectadas.
La emergencia también ha activado un amplio operativo de asistencia. Desde el sábado, la BNPB ha enviado más de 100 toneladas de suministros de ayuda para atender las necesidades de las comunidades afectadas por el desastre.
La Policía Nacional de Indonesia también participa en las labores humanitarias. Su jefe, Listyo Sigit Prabowo, informó que la institución distribuyó cerca de 250 toneladas de ayuda, incluyendo alimentos, medicamentos, ropa, generadores eléctricos y otros suministros.
El aumento de desplazados y heridos refleja la magnitud de las consecuencias provocadas por el terremoto. Mientras continúan las réplicas, las autoridades mantienen las operaciones de asistencia y respuesta para las personas que permanecen fuera de sus hogares en la isla de Flores.





