Las autoridades de China suspendieron este viernes las operaciones de rescate en Tíbet debido al riesgo de nuevas riadas, mientras cientos de personas continúan desaparecidas tras el desastre ocurrido en la frontera con Nepal.
La medida fue adoptada después de que un lago formado por grandes cantidades de lodo y escombros comenzara a desbordarse. Las autoridades temen que una nueva crecida provoque más daños en las zonas afectadas.
El desastre ocurrió el miércoles en el centro fronterizo de Gyirong, en la región autónoma china de Tíbet, donde un muro de lodo y escombros arrasó parte de la zona.
De acuerdo con la información difundida por medios estatales chinos, los equipos de rescate recibieron la orden de permanecer en sus posiciones y esperar nuevas instrucciones. Los equipos retiraron aproximadamente un kilómetro a quienes ya habían ingresado al área.
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Un lago mantiene en alerta a los equipos
La principal preocupación ahora es el comportamiento del lago formado detrás de los escombros. Las autoridades esperan que el nivel del agua continúe aumentando durante los próximos tres días debido a las lluvias.
Según los reportes oficiales, el lago podría alcanzar su nivel máximo alrededor del 1 de septiembre. Una eventual ruptura podría enviar grandes cantidades de agua río abajo y generar nuevos daños en el puerto de Gyirong y otras zonas.
Mientras las condiciones impiden avanzar normalmente con las labores, equipos de ingeniería de emergencia mantienen vigilancia permanente sobre el cuerpo de agua para evaluar su evolución y determinar cuándo será seguro reanudar las operaciones.
A pesar de la suspensión temporal, las labores de localización continúan mediante diferentes recursos tecnológicos. Los equipos utilizan drones con modelado tridimensional, imágenes térmicas y búsquedas manuales para intentar ubicar a las personas desaparecidas.
Hasta este viernes, las autoridades habían evacuado a 499 ciudadanos chinos y 555 turistas extranjeros de la zona afectada. Sin embargo, todavía permanecen cientos de personas sin localizar.
La catástrofe deja hasta ahora al menos 472 personas fallecidas en ambos lados de la frontera, según los balances de la Policía de Nepal y los medios estatales chinos.
La prioridad de las autoridades ahora es evitar que las condiciones del terreno provoquen una segunda emergencia, mientras continúan monitoreando las lluvias y el nivel del lago antes de permitir el regreso de los equipos de rescate.





