La situación del Instituto Correccional Aruba (KIA) volvió a generar preocupación por las condiciones actuales de seguridad y el avance del proyecto para construir una nueva prisión en la isla. El debate en el Parlamento se centró en la necesidad de encontrar soluciones tanto para los problemas inmediatos como para las necesidades futuras del sistema correccional.
Uno de los principales cuestionamientos por parte de la líder del MEP, Evelyn Wever, está relacionado con el funcionamiento de equipos esenciales dentro de KIA, como los sistemas de control y escáneres de seguridad. Las fallas en estas herramientas generan preocupación porque pueden afectar la protección de funcionarios, visitantes y personas privadas de libertad.
La problemática no solo está relacionada con aspectos operativos, sino también con la capacidad de la infraestructura actual. Los parlamentarios consideran que el centro correccional existente no es suficiente para responder a las exigencias modernas de seguridad y administración penitenciaria.
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Proyecto de nueva prisión busca una solución estructural
Ante esta situación, la construcción de una nueva instalación continúa siendo señalada como una necesidad para Aruba. El proyecto avanzó previamente con apoyo de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), con la preparación de una hoja de ruta, cálculos de costos y planificación para su desarrollo.
Sin embargo, durante la discusión surgieron dudas sobre el avance real del proyecto, especialmente luego de conocerse que una primera fase requeriría una inversión aproximada de 10,5 millones de dólares estadounidenses.
La preocupación principal gira alrededor de los tiempos de ejecución, las fuentes de financiamiento y las decisiones que debe tomar el Gobierno para que la planificación pueda convertirse en una obra concreta.
Además, se plantearon interrogantes sobre la reparación o sustitución de los equipos de seguridad actuales, los próximos pasos con UNOPS y las acciones previstas mientras se espera la construcción del nuevo centro.
El desafío para Aruba es atender las necesidades urgentes de KIA sin perder de vista una solución permanente que modernice el sistema correccional. La discusión refleja la necesidad de establecer un plan claro que permita fortalecer la seguridad y garantizar mejores condiciones para todos los involucrados.





