En la Ciudad de México, la noche del miércoles 11 de junio de 2026, cerca de mil personas, en su mayoría familiares de desaparecidos, se manifestaron en las inmediaciones del Estadio Azteca. La protesta ocurrió a pocas horas del inicio del Mundial de Fútbol 2026, en una movilización convocada para exigir respuestas al gobierno mexicano. Los manifestantes llegaron desde distintos estados del país y se ubicaron sobre las avenidas que conducen al estadio, mientras las autoridades reforzaron la seguridad en la zona ante la inminente realización del evento deportivo.
La movilización fue encabezada por familiares de personas desaparecidas que denuncian la falta de acciones del Estado. El acto se desarrolló en Ciudad de México, bajo un fuerte dispositivo policial, con el objetivo de impedir que la protesta se acercara al estadio donde se inaugurará el Mundial. Los asistentes reclaman atención gubernamental en medio de un contexto de tensión social que coincide con la organización del torneo internacional.
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Tensión, consignas y un Mundial bajo vigilancia
Durante la manifestación, los participantes lanzaron consignas contra el gobierno y criticaron la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien acusan de no atender la crisis de desapariciones. Entre las voces presentes, una madre que busca a su hijo desaparecido en Veracruz hace una década aseguró que no ha recibido respuestas ni avances en su caso.
La policía capitalina implementó un cerco de seguridad que mantuvo a los manifestantes a más de un kilómetro del Estadio Azteca, donde se espera la llegada de miles de aficionados. Aunque en algunos momentos se registraron tensiones, no se reportaron enfrentamientos directos entre las autoridades y los participantes de la protesta.
Como parte de la movilización, un grupo de jóvenes colocó flores de cempasúchil formando una cruz en el pavimento, en un acto simbólico en memoria de las víctimas. Las protestas se desarrollan en un contexto más amplio de inconformidad social en México, donde también se han registrado demandas de maestros, estudiantes, campesinos y transportistas.
Las autoridades han señalado que permitirán las manifestaciones pacíficas, pero impedirán que se acerquen al perímetro del estadio durante el evento inaugural del Mundial. Algunos de los manifestantes han advertido que permanecerán en el lugar en forma de protesta prolongada.







