La Organización Mundial de la Salud actualizó sus recomendaciones para reducir el riesgo de deterioro cognitivo y demencia.
Según las nuevas pautas, hasta el 45 % del riesgo está relacionado con factores modificables. Por ello, algunas medidas pueden ayudar a prevenir o retrasar su aparición.
El documento fue publicado el 15 de julio en Ginebra. Sin embargo, la OMS aclara que reducir riesgos no garantiza evitar la enfermedad.
Hábitos que también protegen el cerebro
La actividad física ocupa un lugar importante dentro de las recomendaciones. Además, la OMS aconseja mantener una alimentación saludable y evitar el tabaco.
Reducir el consumo de alcohol también puede ayudar. Asimismo, conviene estimular la mente y participar regularmente en actividades sociales.
Por otra parte, controlar ciertas enfermedades protege tanto el corazón como el cerebro. Entre ellas figuran la hipertensión, la diabetes y el colesterol elevado.
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La pérdida auditiva también merece atención. Por esa razón, las ayudas auditivas pueden formar parte de una estrategia preventiva cuando sean necesarias.
Además, las nuevas pautas incorporan la reducción de la exposición a la contaminación del aire. Este factor ambiental puede contribuir al deterioro cognitivo.
La OMS desaconseja algunos suplementos
Las pautas no recomiendan consumir vitaminas B y E, omega-3 o multivitamínicos para prevenir la demencia cuando no existe una deficiencia diagnosticada.
Actualmente, no hay evidencia suficiente de que esos suplementos ofrezcan beneficios preventivos. Por ello, cualquier consumo debe consultarse con un profesional sanitario.
Más de 57 millones de personas viven con demencia en el mundo. Además, cada año se diagnostican cerca de diez millones de casos.
Aunque todavía no existe una cura, actuar temprano puede mejorar la salud general. También puede favorecer una vida más independiente durante más tiempo.





