La posibilidad de establecer cadena perpetua para quienes cometan abuso sexual contra menores de edad en Aruba comienza a avanzar hacia una discusión legislativa. El parlamentario Eduard Pieters confirmó a Noticia Impacto que ya presentó una solicitud de reunión con el ministro de Justicia para iniciar el proceso de modificación de las leyes.
El anuncio representa un paso concreto después de las declaraciones y conversaciones que se han desarrollado sobre la gravedad de estos delitos. Pieters sostiene que no basta con expresar rechazo al abuso infantil, sino que deben impulsarse cambios legales y medidas que permitan responder con mayor firmeza ante estos casos.
Lea también: Trabajadores hoteleros temen denunciar malos tratos por perder sus empleos
Solicitud al ministro de Justicia y revisión del sistema
Durante la entrevista, el parlamentario explicó que la petición busca abrir conversaciones con el ministro de Justicia y posteriormente trabajar con las distintas fracciones del Parlamento. El objetivo es examinar los cambios legales necesarios para endurecer las sanciones penales, incluida la posibilidad de establecer cadena perpetua para los responsables de abusar sexualmente de menores.
Sin embargo, Pieters aclaró que la revisión no debe limitarse al aumento de las penas. También considera necesario evaluar el funcionamiento del sistema de atención a las víctimas, especialmente los protocolos para acceder a exámenes médico-forenses y documentar posibles casos de abuso.
El parlamentario señaló que, tras conversar con organizaciones que trabajan con niños, identificó deficiencias en la aplicación de los procedimientos existentes. Por ello, considera importante garantizar que las denuncias reciban una atención adecuada y que las investigaciones cuenten con las evaluaciones correspondientes.
Otro de los puntos planteados es la prevención mediante educación y campañas informativas en toda la isla. Pieters propone enseñar desde edades tempranas a los niños a reconocer situaciones de abuso, identificar límites sobre el contacto físico y comunicar cualquier situación sospechosa a sus padres o maestros.
También destacó la necesidad de fortalecer el acompañamiento psicológico de los menores afectados. Según explicó, las experiencias de abuso pueden dejar consecuencias emocionales y traumáticas que requieren atención para favorecer su recuperación.
La propuesta todavía debe pasar por un proceso de discusión y posibles modificaciones legislativas. Pieters aseguró que utilizará sus instrumentos parlamentarios para impulsar las conversaciones y avanzar hacia cambios que permitan enfrentar el abuso contra menores en Aruba.





