Doce días después del doble terremoto que sacudió Venezuela, equipos de rescate y familiares continúan buscando a personas desaparecidas entre los escombros de cientos de edificios colapsados. La emergencia golpeó principalmente la costa de La Guaira, donde comunidades enteras esperan respuestas sobre sus seres queridos.
El desastre ocurrió el pasado 24 de junio, tras dos movimientos sísmicos de magnitud 7,2 y 7,5 que provocaron el colapso de numerosas estructuras. En Caraballeda, uno de los sectores más afectados, familias como la de Raúl Alvarado siguen esperando encontrar a sus padres y hermano desaparecidos.
Los trabajos de rescate avanzan entre bloques de concreto destruidos, mientras maquinaria pesada retira restos de edificios afectados. El complejo residencial OPP 26 se convirtió en uno de los puntos más críticos de búsqueda, debido a la cantidad de personas que permanecen atrapadas bajo los escombros.
Lea también: Principal aeropuerto de Venezuela reabrirá para vuelos comerciales “a la brevedad”
Familias piden continuar las labores entre las ruinas
Alrededor de las estructuras destruidas, voluntarios, bomberos y familiares realizan excavaciones manuales para encontrar señales de vida o recuperar cuerpos. Algunos equipos crean pequeños túneles entre los pisos colapsados utilizando herramientas como picos y taladros.
La Organización de Naciones Unidas estimó que unas 50.000 personas podrían estar desaparecidas tras el terremoto, aunque aclaró que los registros no significan que todas estén bajo los escombros. Las plataformas digitales creadas para localizar personas reportan miles de nombres de ciudadanos aún no encontrados.
El portavoz adjunto de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, Jens Laerke, señaló que el alto número de reportes refleja la magnitud de la tragedia que enfrentan las familias afectadas.
Las autoridades venezolanas continúan evaluando la situación en las zonas golpeadas. Según Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, registros, imágenes de drones y testimonios permitieron identificar miles de personas en La Guaira que fueron rescatadas o lograron escapar.
Expertos explicaron que la combinación de dos fuertes terremotos y la vulnerabilidad de algunas construcciones pudo aumentar el nivel de destrucción, provocando derrumbes progresivos difíciles de explorar para los equipos de emergencia.
Mientras las máquinas avanzan entre los restos de los edificios, decenas de familias permanecen en los alrededores de las ruinas. Para ellos, cada jornada representa una carrera contra el tiempo para encontrar a sus seres queridos y obtener respuestas después de la tragedia.





