La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió desde Ginebra, Suiza, el 20 de mayo de 2026, que el riesgo de propagación global del brote de ébola detectado en la República Democrática del Congo es bajo, aunque mantiene una alerta elevada para África central, en medio de un aumento de casos sospechosos y muertes bajo investigación. La evaluación fue entregada por el director general Tedros Adhanom Ghebreyesus tras una reunión del comité de emergencias.
El organismo explicó que el brote actual, localizado principalmente en el este de la RDC, no cumple los criterios para ser considerado una emergencia pandémica, aunque sí representa un riesgo epidémico elevado a nivel regional y nacional. La decisión se da tras analizar la expansión del virus en provincias como Ituri y Kivu Norte, donde ya se han confirmado decenas de contagios.
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Alerta regional por expansión del virus en África
La OMS confirmó al menos 51 casos positivos en la República Democrática del Congo, además de reportes en Uganda con dos contagios confirmados, incluido un fallecimiento, y un caso adicional en un ciudadano estadounidense trasladado a Alemania tras dar positivo. A esto se suman cerca de 600 casos sospechosos y 139 muertes bajo investigación, lo que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias internacionales.
Tedros Adhanom Ghebreyesus advirtió que la magnitud real del brote podría ser mayor debido al tiempo que el virus circuló sin ser detectado en las zonas afectadas. El ébola, aunque menos contagioso que otros virus como el covid-19, es altamente letal y ha causado miles de muertes en África en las últimas décadas.
La respuesta sanitaria enfrenta dificultades logísticas en las regiones orientales de la RDC, donde el acceso por carretera es limitado y persisten conflictos armados. En hospitales como el de Rwampara, el personal médico ha reportado falta de equipos de protección y saturación de pacientes sospechosos.
La OMS ha enviado toneladas de material médico a la zona, mientras organizaciones como Médicos Sin Fronteras advierten que muchos centros están desbordados. Sin vacuna ni tratamiento específico para esta cepa, las autoridades insisten en la prevención y detección temprana como principales herramientas de control del brote.







