Al menos 51 personas murieron este jueves tras el naufragio de una embarcación en el estado de Sokoto, en el noroeste de Nigeria, mientras continúan las labores de rescate en la zona.
El accidente ocurrió en el distrito de Goronyo, cuando el barco se dirigía hacia una granja ubicada al otro lado del río. Según testimonios locales, la embarcación estaba sobrecargada y se hundió poco después de comenzar el trayecto.
El balance fue informado por residentes de la zona, quienes señalaron que 46 cuerpos ya habían sido enterrados y otros cinco fueron recuperados posteriormente del río. Las autoridades mantienen activo el operativo para localizar a posibles sobrevivientes.
De acuerdo con testimonios recogidos tras el accidente, la mayoría de los pasajeros eran mujeres y niños, quienes utilizaban la embarcación para desplazarse hacia una zona agrícola ubicada al otro lado del río.
Uno de los residentes indicó que algunas de las jóvenes que viajaban en el barco tenían previsto casarse próximamente, lo que ha aumentado la conmoción entre los habitantes de las comunidades cercanas.
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Continúan las operaciones de rescate
La Agencia Nacional de Gestión de Emergencias confirmó que sus equipos se encuentran en el lugar del accidente. Las labores de rescate comenzaron mientras todavía no se establece oficialmente el número total de pasajeros que viajaban en la embarcación.
Dahir Kure, portavoz de la agencia en el estado de Sokoto, informó que los equipos ya trabajaban en la zona para recuperar víctimas y determinar el alcance de la tragedia.
Sin embargo, al momento de los primeros reportes, las autoridades indicaron que todavía no podían proporcionar un balance oficial definitivo de fallecidos o sobrevivientes.
Los testimonios de habitantes de Goronyo apuntan a que el exceso de pasajeros pudo haber sido un factor determinante en el naufragio. Uno de los residentes describió la embarcación como “obviamente sobrecargada” antes de su hundimiento.
El accidente vuelve a poner bajo atención las condiciones de transporte fluvial utilizadas por comunidades que necesitan cruzar ríos para llegar a zonas agrícolas. Las autoridades continúan trabajando para establecer qué ocurrió y confirmar el número definitivo de víctimas.





