La recuperación de las carreteras de Aruba requeriría una inversión aproximada de 300 millones de florines, una cifra que refleja la magnitud del deterioro acumulado en la infraestructura vial de la isla. Así lo reconoció el ministro René Herde durante una entrevista concedida a Noticia Impacto, en la que atribuyó la situación a años de falta de mantenimiento y explicó que el Gobierno debe establecer prioridades ante la falta de recursos suficientes para atender todas las necesidades.
Durante la conversación, el ministro señaló que aproximadamente 155 kilómetros de carreteras se encuentran en condiciones muy deterioradas. Aunque reconoció la urgencia de intervenir estas vías, admitió que el Gobierno no dispone actualmente del presupuesto necesario para ejecutar todos los trabajos de recuperación.
«Es el resultado de negligencia», expresó Herde al referirse al estado de las carreteras. Para explicar la situación, comparó el mantenimiento de la infraestructura con el de una vivienda o un vehículo: cuando no se realizan las reparaciones necesarias durante años, llega un momento en que el deterioro alcanza niveles difíciles y costosos de recuperar.
Gobierno establecerá prioridades para reparar las vías
Ante las limitaciones económicas, el Gobierno está utilizando criterios técnicos para determinar cuáles carreteras necesitan intervención primero. Herde explicó que el Departamento de Obras Públicas cuenta con un sistema de evaluación que permite identificar las condiciones de las calles en diferentes puntos de Aruba.
La selección de las vías no dependerá únicamente de decisiones políticas o de una lista elaborada por el ministro. Según explicó, el departamento evalúa objetivamente el estado de cada carretera y utiliza esa información para establecer el orden de las intervenciones.
Entre los criterios que se toman en cuenta figuran el nivel de deterioro y la cantidad de tráfico que circula por cada zona. El ministro indicó que las áreas residenciales también requieren atención debido al movimiento constante de vehículos.
Herde reconoció que el Gobierno necesita recursos adicionales para acelerar la recuperación. Incluso señaló que desearía contar con 500 millones de florines para atender integralmente las necesidades de infraestructura, incluyendo carreteras, escuelas y sistemas de procesamiento de aguas residuales.
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Deterioro también afecta otros servicios públicos
La preocupación del ministro no se limita a las condiciones de las carreteras. Durante la entrevista, advirtió que el crecimiento de la población, la llegada de trabajadores y el aumento del turismo están ejerciendo presión sobre los sistemas de alcantarillado y tratamiento de aguas residuales.
Explicó que estas instalaciones están funcionando por encima de su capacidad y que es necesario acelerar las soluciones, debido a los posibles riesgos sanitarios. También destacó la necesidad de recuperar los edificios públicos, especialmente las escuelas, que según indicó han vuelto a deteriorarse después de anteriores procesos de renovación.
El ministro aseguró que diferentes integrantes del gabinete están colaborando para atender estas necesidades, aunque advirtió que recuperar los años de mantenimiento pendientes tomará tiempo.
Las declaraciones dejan en evidencia uno de los desafíos que enfrenta Aruba: mantener una infraestructura capaz de responder al crecimiento turístico y poblacional, sin descuidar las condiciones de vida de sus residentes.





